Los San Antonio Spurs están contra las cuerdas. Después de desperdiciar una ventaja de 29 puntos en el cuarto partido de las Finales de la NBA, el equipo liderado por Victor Wembanyama regresa a casa obligado a ganar este sábado para mantener viva su temporada.
La dolorosa derrota 107-106 ante los New York Knicks en un Madison Square Garden completamente encendido dejó a los texanos abajo 3-1 en la serie y a un paso de la eliminación. Para los Knicks, en cambio, la victoria los coloca a solo un triunfo de conquistar su tercer campeonato y el primero desde 1973.
La historia tampoco juega a favor de San Antonio. De los 38 equipos que han estado en desventaja 3-1 en unas Finales de la NBA, solo uno logró remontar para quedarse con el título: los Cleveland Cavaliers de LeBron James en 2016 frente a los Golden State Warriors de Stephen Curry, una serie inmortalizada por el legendario tapón de James sobre Andre Iguodala.
Ahora, los Spurs necesitan escribir una historia similar.
El desplome del miércoles fue uno de los más dolorosos que se recuerdan en unas Finales. Sin embargo, dentro del vestuario de San Antonio nadie parece dispuesto a rendirse.
“Ya lo hemos superado. Son los playoffs y no hay tiempo para lamentarse demasiado”, afirmó Wembanyama al referirse a la derrota.
El pívot francés aseguró que la fe sigue intacta dentro del grupo.
“Todos pensamos y sabemos que lo vamos a lograr”, dijo sobre la remontada que necesita su equipo para seguir soñando con el campeonato.
Lo más frustrante para los Spurs es que han dominado amplios tramos de la serie. Han estado al frente en el marcador durante 133 minutos, frente a apenas 53 de los Knicks, pero Nueva York ha sabido imponer su experiencia y efectividad en los momentos decisivos.
San Antonio volvió a comenzar mejor el cuarto partido, como ha ocurrido en gran parte de la serie. Sin embargo, los ajustes tácticos de los Knicks terminaron inclinando la balanza una vez más.
La remontada neoyorquina estuvo acompañada de varios errores de los Spurs en los instantes clave. Wembanyama falló dos tiros libres cuando restaban 1:47 por jugar, mientras que De’Aaron Fox recibió numerosas críticas por intentar una bandeja que fue bloqueada en lugar de consumir más tiempo del reloj en la posesión final.
La acción decisiva llegó segundos después, cuando OG Anunoby capturó un rebote ofensivo y anotó el palmeo que selló una de las victorias más memorables en la historia reciente de la franquicia neoyorquina.
Con la serie regresando al Frost Bank Center, los Spurs intentan dejar atrás la pesadilla vivida en Nueva York.
“Tenemos que olvidar todo eso y volver a lo que hicimos bien durante estos partidos”, señaló Fox. “Debemos encontrar la manera de mantener nuestras ventajas”.
El entrenador Mitch Johnson también fue directo al analizar la situación.
“Tenemos que ser más consistentes y mentalmente más fuertes para cerrar los partidos”, explicó. “Les dije a los jugadores que aceptaran las emociones de la noche, que las procesaran y que luego las dejaran atrás. Más vale que estemos listos para ganar el sábado”.
Para Wembanyama, de apenas 22 años, el reto es enorme. En el cuarto encuentro registró 24 puntos y 13 rebotes, pero sabe que necesitará una actuación aún mayor para evitar que la temporada termine frente a su afición.
Los Spurs necesitan una victoria para seguir con vida. Los Knicks, mientras tanto, llegan a San Antonio con una oportunidad histórica: dar el golpe definitivo y poner fin a una espera de más de medio siglo.