Las lágrimas de Lionel Messi tras su primer gol en el Mundial de 2026 no fueron únicamente producto de la emoción deportiva. Detrás de esa imagen que dio la vuelta al mundo había una preocupación mucho más profunda: la salud de su padre, Jorge Messi.
La familia del capitán argentino confirmó este jueves que Jorge Messi, de 68 años, atraviesa una situación médica que requiere seguimiento especializado, aunque destacó que su evolución es favorable. El comunicado fue difundido después de que se multiplicaran las especulaciones en torno al estado del padre y representante del astro argentino.
Las dudas surgieron el pasado martes, durante el triunfo 3-0 de Argentina sobre Argelia en su debut mundialista. Luego de marcar el primero de sus tres goles de la noche, Messi rompió en llanto en una escena poco habitual para una figura acostumbrada a controlar sus emociones incluso en los momentos más trascendentes de su carrera.
Tras el encuentro, el delantero admitió que había atravesado días complicados fuera de las canchas.
“Fue una cuestión ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles y complicados”, declaró entonces a los periodistas, sin revelar mayores detalles.
Dos días después, la familia decidió aclarar la situación. Sin especificar la enfermedad que afecta a Jorge Messi, informó que se encuentra bajo vigilancia médica y que su recuperación avanza de manera positiva.
Jorge Messi ha sido una pieza fundamental en la vida y la carrera de su hijo. Además de ejercer como representante, ha acompañado al campeón del mundo en cada una de sus etapas profesionales, desde sus años en Barcelona hasta sus pasos por París e Inter Miami, siendo una de las figuras más influyentes y cercanas en su entorno.
El comunicado también incluyó una crítica directa a quienes alimentaron rumores sobre la situación familiar.
“La familia quiere expresar su profundo malestar por la falta de sensibilidad, respeto y escrúpulos con la que algunas personas han tratado una situación estrictamente privada y familiar”, señaló el texto.
Asimismo, pidió mayor responsabilidad al abordar temas relacionados con la salud de personas públicas.
“La salud de una persona y la tranquilidad de su entorno no deberían ser objeto de especulación ni de interés mediático irresponsable”, añadió la familia.
Mientras Argentina continúa su camino en la defensa del título mundial, se entiende ahora el peso emocional que cargaba su máxima figura en el debut. Aquellas lágrimas que sorprendieron a millones de aficionados no nacieron del fútbol, sino de la preocupación de un hijo por uno de los pilares más importantes de su vida.