El astro de los Milwaukee Bucks, Giannis Antetokounmpo, está ansioso por compartir la cancha con sus nuevos compañeros, pero una molestia en la pantorrilla lo mantiene en duda sobre cuándo podrá regresar a la acción.
Antetokounmpo volvió a los entrenamientos este miércoles tras perderse los últimos seis encuentros previos al receso por el Juego de Estrellas debido a una distensión en la pantorrilla izquierda. Sin embargo, ni él ni el entrenador Doc Rivers han confirmado si estará disponible este jueves cuando los Bucks reciban a Los Ángeles Clippers.
El reporte de lesiones del equipo publicado el miércoles incluyó a Antetokounmpo y a Damian Lillard, quien sufre una distensión en el tendón de la corva derecha. Ambos fueron catalogados como cuestionables para el próximo partido.
«Estoy bien», aseguró Antetokounmpo. «¿Estoy al 100%? No lo sé. Veremos. Pero pude participar en la práctica y me sentí bien. Mañana veremos si estoy listo».
El griego no juega desde el 2 de febrero y aún no ha tenido la oportunidad de competir junto a las recientes adquisiciones del equipo en la fecha límite de traspasos: Kyle Kuzma, Kevin Porter Jr. y Jericho Sims.
Los Bucks han optado por la cautela con su estrella, especialmente considerando que una lesión similar en la misma pantorrilla le impidió participar en la derrota ante los Indiana Pacers en la primera ronda de los playoffs de la temporada pasada.
«Sentí una molestia similar a la que tuve el año pasado, y el mismo dolor», comentó Antetokounmpo. «En aquella ocasión, seguí jugando hasta que no pude más. Esta vez quiero ser más inteligente, tomarme unos partidos para recuperarme y volver al 100%. No quiero jugar con miedo».
Los Bucks (29-24) ocupan actualmente el quinto lugar en la Conferencia Este y necesitarán un Antetokounmpo completamente sano si desean tener una oportunidad realista de competir en las últimas instancias de los playoffs, tras dos eliminaciones consecutivas en la primera ronda.
El ala-pívot de 2.11 metros ha sido una pieza clave para Milwaukee esta temporada, ubicándose en el segundo lugar de la NBA en anotaciones con un promedio de 31.8 puntos por partido y en el quinto puesto en rebotes con 12.2 por encuentro. Su regreso será crucial para las aspiraciones del equipo en la recta final de la campaña.