La delegación quisqueyana terminó en lo más alto del torneo de boxeo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en una actuación que confirma el gran momento de esta disciplina en el país.
El boxeo dominicano escribió una de las páginas más brillantes de su historia en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Con siete medallas de oro y una de bronce, la selección nacional no solo tuvo una actuación memorable ante su público, sino que terminó como la gran dominadora del torneo.
La República Dominicana encabezó el medallero del boxeo, por delante de potencias tradicionales de la región. Venezuela ocupó el segundo lugar con tres oros, cuatro platas y tres bronces, mientras que México completó el podio con un oro, cinco platas y dos bronces.
Pero más allá de las cifras, el resultado representa una confirmación del crecimiento del boxeo dominicano y de una generación de peleadores que supo responder a la presión de competir en casa.
La jornada comenzó con Estefani Almánzar, quien consiguió el oro en los 54 kilogramos femeninos tras imponerse 3-2 a la venezolana Diana Maestre, en un combate cerrado que terminó inclinándose del lado dominicano.
En los 55 kilogramos, Yunior Alcántara dio otro golpe de autoridad. El dominicano derrotó 4-0 al cubano Alejandro Claro para quedarse con el título y mejorar la medalla de plata que había conquistado en San Salvador 2023.
La cosecha continuó con Disney Medina, campeón de los 60 kilogramos después de superar 5-0 al venezolano Wilson Solano.
En los 65 kilogramos, Miguel Encarnación también subió a lo más alto del podio al vencer 4-1 al mexicano Hugo Barron, mientras que Ricardo Cuello hizo lo propio en los 70 kilogramos tras derrotar por 4-1 al cubano Yusnier Sorsano.
La experiencia y la jerarquía también estuvieron presentes en la delegación dominicana. En los 90 kilogramos, el medallista olímpico Cristian Pinales protagonizó otro de los grandes momentos del torneo al vencer 4-1 al cubano Julio La Cruz y quedarse con la medalla de oro.
El séptimo título llegó de la mano de Noel Pacheco, quien derrotó 3-1 al venezolano Diego Pereira para completar la extraordinaria cosecha dominicana.
Siete oros y un bronce resumen una actuación histórica, pero el verdadero significado de esta campaña está en la manera en que el boxeo dominicano respondió cuando más se esperaba de él.
Con el público dominicano como testigo, los pugilistas nacionales combinaron juventud, experiencia, determinación y calidad técnica para llevar al país hasta lo más alto del medallero.
Santo Domingo 2026 quedará así marcado como una cita histórica para el boxeo dominicano, una competencia en la que los puños quisqueyanos hablaron fuerte y dejaron claro que la República Dominicana tiene una nueva generación preparada para seguir haciendo historia sobre el cuadrilátero.