Las Reinas del Caribe hacen historia en casa: oro, invicto y un reinado que ya es leyenda.

República Dominicana vence a Colombia en la final, conquista su séptimo título consecutivo y supera a Cuba como la selección más laureada del voleibol femenino en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.— El Palacio de Voleibol Ricardo Gioriber Arias volvió a ser escenario de una noche histórica. Ante su gente, con las gradas volcadas con las Reinas del Caribe, la selección dominicana derrotó este viernes a Colombia y se quedó con la medalla de oro del voleibol femenino de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Pero esta vez no se trató simplemente de ganar otra final.

Fue una victoria que cambió la historia.

Con el triunfo, República Dominicana conquistó su séptimo campeonato consecutivo en la cita regional y llegó a nueve títulos en total, convirtiéndose en la selección más ganadora en la historia del voleibol femenino de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Cuba, durante décadas una de las grandes potencias de la disciplina en la región, quedó atrás en el palmarés.

Las Reinas ahora mandan solas.

La historia de esta hegemonía comenzó en San Salvador 2002. Desde entonces, el voleibol femenino dominicano no ha vuelto a soltar la corona.

Después llegaron los títulos de Cartagena 2006, Mayagüez 2010, Veracruz 2014, Barranquilla 2018 y San Salvador 2023.

Santo Domingo 2026 completó la colección.

Siete coronas consecutivas, más de dos décadas de dominio y varias generaciones de jugadoras han convertido a las Reinas del Caribe en uno de los equipos más consistentes del deporte dominicano.

Antes de esta final, República Dominicana y Cuba compartían el récord de ocho campeonatos. La victoria frente a Colombia rompió definitivamente el empate y puso al conjunto quisqueyano en la cima histórica.

El camino hacia el oro fue tan contundente como el resultado final.

Las dominicanas llegaron a la gran final sin conocer la derrota y demostraron desde el comienzo por qué partían como una de las grandes favoritas del torneo.

En las semifinales, República Dominicana superó en tres sets a Puerto Rico con parciales de 25-21, 25-15 y 28-26, mientras Colombia consiguió su boleto a la final tras imponerse 3-1 a Cuba.

Bajo la dirección de Marcos Kwiek, las Reinas combinaron experiencia, potencia ofensiva y una defensa capaz de responder en los momentos más exigentes.

Y cuando llegó la hora decisiva, el equipo dominicano volvió a responder.

El nuevo campeonato también dejó una marca personal para dos de las figuras más importantes de esta generación.

Brenda Castillo y Niverka Marte sumaron su quinta medalla de oro en Juegos Centroamericanos y del Caribe, ampliando todavía más su legado dentro de la selección nacional.

Son jugadoras que han sido protagonistas de buena parte de esta era dorada y que ahora tienen otro capítulo para agregar a una historia que parece no tener techo.

La celebración final tuvo un ingrediente imposible de ignorar: ocurrió en casa.

Las Reinas levantaron el trofeo frente a su público, en un escenario que durante todo el torneo las acompañó y que terminó convertido en una auténtica fiesta dominicana.

No hubo derrota. No hubo sorpresa. Y, sobre todo, no hubo cambio de dueñas en la corona.

República Dominicana volvió a conquistar el oro, extendió su reinado a siete Juegos consecutivos y escribió una nueva página en la historia del deporte nacional.

Las Reinas del Caribe ya no comparten el trono. Ahora son, oficialmente, las máximas campeonas históricas del voleibol femenino centroamericano y caribeño.

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