
El padre del astro argentino falleció a los 68 años en Rosario. Fue su primer entrenador, su representante y uno de sus mayores apoyos durante el difícil camino que llevó al ’10’ hasta la cima del fútbol mundial.
Rosario vuelve a ser escenario de una noticia que toca de cerca al fútbol argentino y, especialmente, a una de sus mayores leyendas. Jorge Messi, padre y representante de Lionel Messi, falleció este sábado a los 68 años en su ciudad natal, según informó el Sanatorio Centro, donde pasó sus últimas horas.
La noticia fue confirmada también por Newell’s Old Boys, club rosarino en el que Lionel Messi dio sus primeros pasos futbolísticos. La institución expresó su pesar por la muerte de quien, mucho antes de convertirse en el padre de una estrella mundial, fue uno de los hombres que ayudó a construir el camino del pequeño Lionel.
Jorge Messi no fue simplemente el padre del mejor futbolista de su generación. Fue su primer entrenador, su acompañante en los momentos más difíciles y, durante buena parte de su carrera, el hombre encargado de defender sus intereses fuera de los terrenos de juego.
Nacido en 1958, Jorge Messi trabajaba como empleado metalúrgico y, al mismo tiempo, estaba vinculado al fútbol infantil en Rosario. En el club barrial Grandoli comenzó a entrenar a su hijo cuando Lionel apenas tenía cuatro años.
Desde entonces, fútbol y familia quedaron prácticamente unidos para siempre.
Cuando Lionel tenía 13 años, la familia tomó una de las decisiones más importantes de su vida. En el año 2000, Jorge acompañó a su hijo a España para que pudiera incorporarse al FC Barcelona y continuar el tratamiento que necesitaba por una deficiencia de hormona de crecimiento.
El cambio no fue sencillo.
Jorge dejó atrás su trabajo y parte de su vida en Argentina para acompañar a Lionel en una etapa marcada por la incertidumbre. Padre e hijo tuvieron que enfrentarse juntos a la distancia, a las dificultades económicas y a la presión de saber que el futuro del joven futbolista dependía de una oportunidad que todavía no estaba asegurada.
Años después, Messi recordó aquellos momentos con una sinceridad que mostraba la dimensión del vínculo entre ambos.
«Yo me encerraba a llorar solo en la pieza cuando llegamos a Barcelona», contó el argentino, recordando que tanto él como su padre intentaban aparentar fortaleza mientras atravesaban una de las etapas más complicadas de sus vidas.
Fue Jorge quien permaneció a su lado cuando las cosas podían haber tomado otro rumbo. Incluso llegó a preguntarle a Lionel si quería continuar con aquella aventura en España o regresar a Argentina.
Messi decidió quedarse.
Y la historia cambió para siempre.
Jorge Messi consiguió cerrar el primer contrato de su hijo con el Barcelona y, con el paso de los años, se convirtió también en su representante y principal negociador.
Desde Barcelona hasta el Paris Saint-Germain y posteriormente el Inter Miami, Jorge estuvo involucrado en decisiones importantes de la carrera profesional de Lionel.
Pero su papel iba mucho más allá de los contratos.
Messi reconoció en varias ocasiones que su padre también era una de las personas que más le exigía. Después de los partidos, era habitual que hablaran sobre su rendimiento.
«Mi viejo me ayudó muchísimo. Es muy crítico conmigo», dijo Lionel en una entrevista en 2022.
Para una estrella acostumbrada a recibir elogios de todo el mundo, la mirada de su padre representaba algo diferente: una voz cercana, directa y sin privilegios.
A pesar de la fama y los títulos que llegarían después, padre e hijo nunca olvidaron aquellos primeros años en los que todo estaba por construirse.
Jorge acompañó a Lionel desde los potreros de Rosario hasta los grandes estadios del mundo. Vio cómo aquel niño que comenzaba a jugar con apenas cuatro años terminaba levantando trofeos, rompiendo récords y convirtiéndose en campeón del mundo con Argentina.
Su perfil siempre fue discreto. Jorge Messi concedió pocas entrevistas y, cuando habló públicamente de su hijo, dejó claro cuánto significaba para él verlo jugar.
«El día que Leo no juegue más, creo que se me va a caer una ilusión y no voy a ver más al fútbol», expresó en 2013.
La frase resumía una relación que durante décadas estuvo estrechamente ligada al balón.
La trayectoria de Jorge Messi tampoco estuvo completamente alejada de las controversias.
En 2013, él y Lionel fueron acusados por la justicia española de utilizar sociedades en distintos países para gestionar los derechos de imagen del futbolista y evitar el pago de impuestos. El proceso terminó en 2017 con multas millonarias, sin que ninguno de los dos cumpliera una pena de prisión.
Posteriormente, en 2019, ambos, junto a la Fundación Leo Messi, fueron denunciados en España por presuntos delitos relacionados con Hacienda, estafa y blanqueo de capitales. La causa fue archivada en 2021.
Más allá de las controversias, Jorge continuó siendo una figura constante en la vida profesional y personal de su hijo.
La muerte de Jorge Messi representa mucho más que la pérdida del padre de una superestrella.
Para Lionel Messi se va el hombre que lo acompañó cuando todavía no existían los estadios llenos, los Balones de Oro, las grandes contratos ni los títulos internacionales. El hombre que estuvo en Rosario cuando todo comenzó y que decidió cruzar el océano junto a su hijo cuando el futuro todavía era una incógnita.
Newell’s Old Boys y la Liga Profesional del Fútbol argentino expresaron sus condolencias a la familia.
Lionel Messi, uno de los futbolistas más reconocidos de la historia, pierde así a una de las personas que estuvo presente desde el primer capítulo de su historia.
Porque antes del ’10’, antes del campeón del mundo y antes de la leyenda, estuvo un niño de Rosario.
Y detrás de aquel niño, desde el comienzo, estuvo Jorge Messi.