“Mets en caída libre: Lindor sale en defensa de Mendoza”.

La presión crece en Queens, pero dentro del clubhouse de los Mets hay un mensaje claro: unidad. En medio de una racha de 11 derrotas consecutivas, el campocorto Francisco Lindor salió en defensa del dirigente Carlos Mendoza, dejando claro que la responsabilidad del mal momento recae en los jugadores y no en el mando del equipo.

Los New York Mets atraviesan su peor seguidilla desde 2004, tras caer 2-1 en 10 entradas frente a los Chicago Cubs. El golpe más reciente llegó cuando el cerrador Devin Williams no pudo sostener la ventaja en la novena entrada, permitiendo el empate que forzó los innings extras.

A pesar del complicado panorama, Lindor fue enfático al respaldar a su dirigente: “Mendy es nuestro hombre. Es nuestro líder. Tiene el control y ha hecho un trabajo tremendo. Simplemente no hemos ejecutado”. Sus palabras reflejan un vestuario que, aunque golpeado, no ha perdido la confianza en su dirección.

El contexto hace aún más preocupante la situación. Con una de las nóminas más altas de las Grandes Ligas —352,2 millones de dólares— y figuras como Juan Soto, los Mets iniciaron la temporada con aspiraciones de Serie Mundial. Sin embargo, la lesión de Soto a inicios de abril marcó un punto de inflexión. Desde entonces, el equipo ha sido superado 62-19 durante la racha negativa y presenta un pobre promedio de .145 con corredores en posición de anotar.

El propio Mendoza reconoció las fallas ofensivas: “No conectamos muchas pelotas con fuerza. Tenemos que tener mejores turnos al bate”. La falta de producción ha sido evidente y ha impedido capitalizar oportunidades clave en los juegos.

Históricamente, salir de un bache de esta magnitud no es sencillo. Solo cuatro equipos han logrado clasificar a la postemporada tras sufrir rachas de derrotas de dos dígitos, incluyendo a los Cleveland Guardians y los Los Angeles Dodgers en campañas recientes.

En el montículo, voces como la del lanzador David Peterson coinciden con Lindor en la necesidad de reaccionar: “Se va acumulando a medida que sigues perdiendo, pero nos toca a nosotros detenerlo”.

La esperanza inmediata pasa por el regreso de Soto, quien podría reincorporarse durante la próxima serie en casa frente a los Minnesota Twins. Sin embargo, dentro del equipo hay claridad: una sola figura no cambiará el rumbo por sí sola.

“Va a alargar nuestra alineación, pero igual tenemos que hacerlo como equipo”, insistió Lindor.

Con el ruido externo en aumento y las expectativas aún presentes, los Mets enfrentan un momento decisivo. La temporada apenas comienza, pero el margen de error ya se ha reducido considerablemente.

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