Nueva York. — Cuando Mike Trout está en el terreno, el béisbol se ve distinto. Y en este inicio de temporada 2026, el tres veces Jugador Más Valioso ha recordado por qué durante años fue considerado el mejor pelotero del planeta.
Su reciente exhibición de poder en Nueva York, incluyendo una racha de cuadrangulares frente a los New York Yankees, es otra prueba de que su bate sigue siendo una amenaza élite. En apenas 22 partidos, Trout suma siete jonrones, cifras que evocan sus mejores tiempos.
Sin embargo, la pregunta ya no gira en torno a su talento —eso está fuera de discusión— sino a su durabilidad.
A sus 34 años, el estelar jardinero de los Los Angeles Angels arrastra varias temporadas marcadas por lesiones. Desde su último MVP en 2019, ha tenido dificultades para mantenerse en el campo de forma consistente. En 2022 conectó 40 cuadrangulares, pero en campañas recientes su participación ha sido limitada: en 2023 jugó apenas la mitad de la temporada, y en 2024 una lesión de menisco lo dejó fuera antes de terminar abril.
El patrón preocupa. El año pasado, también comenzó encendido con nueve jonrones en abril antes de caer en la lista de lesionados por problemas en la rodilla.
En 2026, su promedio de bateo se mantiene discreto (.232), pero su producción de poder vuelve a destacar. Aun así, ya no aporta con la misma frecuencia en las bases, una faceta que fue clave al inicio de su carrera.
Una de las apuestas más interesantes de esta temporada ha sido su regreso al jardín central. Bajo la dirección del nuevo mánager Kurt Suzuki, Trout ha sido titular en 20 de 22 partidos en esa posición, defendiendo la teoría de que este rol podría ser menos exigente físicamente para él.
Si logra mantenerse sano durante las próximas semanas, los Angels podrían comenzar a ilusionarse con un resurgir en la etapa final de su carrera.
Trout es uno de los cuatro jugadores en la historia que han ganado tres premios MVP antes de cumplir los 30 años. Los otros tres son:
- Mickey Mantle
- Albert Pujols (excompañero de Trout en los Angels)
- Alex Rodriguez
La División Central de la Liga Nacional vive un momento inusual: sus cinco equipos presentan récord positivo. Los Chicago Cubs destacan con la tercera mejor diferencia de carreras en todo el béisbol, mientras que los Pittsburgh Pirates ocupan el quinto lugar en ese renglón.
Por su parte, los Cincinnati Reds han sido letales en juegos cerrados (6-0 en duelos decididos por una carrera), mientras que los St. Louis Cardinals mantienen marca perfecta tanto en juegos de una carrera (5-0) como en entradas extra (5-0).
Cubs y Cardinals, además, atraviesan rachas de cinco victorias consecutivas.
En contraste, la División Oeste de la Liga Americana presenta un panorama opuesto: todos sus equipos están en .500 o por debajo.
El explosivo jardinero Byron Buxton tuvo una noche perfecta al batear de 4-5 con dos jonrones y cuatro carreras anotadas en la victoria 6-0 de los Minnesota Twins sobre los Boston Red Sox.
Aunque Buxton ha tenido un inicio lento, este partido representó un punto de inflexión, aportando la mitad de sus carreras impulsadas de la temporada en una sola noche.
Los San Diego Padres protagonizaron una remontada memorable al vencer 7-6 a los Seattle Mariners tras ir perdiendo por cuatro carreras en la novena entrada.
Con dos outs y el marcador 6-3, hits productores de Luis Campusano y Ramón Laureano acercaron el juego, antes de que Jackson Merrill conectara un doble decisivo de dos carreras.
Fue la primera vez desde 2019 que San Diego gana un partido en esas circunstancias. Según Baseball Savant, Seattle tenía un 98.7% de probabilidad de victoria en esa entrada.
La victoria extendió la racha de los Padres a ocho triunfos consecutivos, colocándolos a solo medio juego de los líderes divisionales, los Los Angeles Dodgers.