Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024 representaron un desembolso cercano a los 6,000 millones de euros (unos 6,900 millones de dólares) para las arcas públicas francesas, según una primera estimación oficial publicada este lunes por el Tribunal de Cuentas de Francia.
El organismo de control financiero desglosó el gasto en 2,770 millones de euros para la organización, incluyendo 1,400 millones destinados a seguridad, y 3,190 millones en infraestructuras, en un contexto donde la situación fiscal del país está bajo una intensa lupa.
Esta cifra, que supera las estimaciones iniciales hechas por el comité organizador (COJO), añade presión al debate nacional sobre el gasto público. El COJO había previsto un presupuesto de 4,400 millones de euros, cubierto mayoritariamente por financiación privada y una parte pública gestionada a través de la empresa Solideo.
La publicación del informe se da en un momento crítico para Francia, cuyo déficit público alcanzó el 5,8% del PIB en 2024 y la deuda pública llegó al 113%, superando los límites establecidos por la Unión Europea. El gobierno del presidente Emmanuel Macron ya ha anunciado su intención de recortar 40,000 millones de euros en los presupuestos de 2026 con el objetivo de estabilizar las finanzas públicas.
El Tribunal de Cuentas destacó que esta evaluación tiene una relevancia especial de cara a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2030, que se celebrarán en los Alpes franceses. Hasta ahora, no se había presentado una evaluación global del impacto económico directo de París 2024 sobre el erario público. El presidente del Tribunal, Pierre Moscovici, había sugerido en marzo de 2024 un coste de entre 3,000 y 5,000 millones.
En otro hito relevante para el movimiento olímpico, Kirsty Coventry, exnadadora zimbabuense y medallista olímpica, fue nombrada este lunes como nueva presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), convirtiéndose en la primera mujer y la primera persona africana en liderar el organismo desde su fundación en 1894.
Coventry, de 41 años, toma el relevo de Thomas Bach, quien dirigió el COI durante 12 años. En una ceremonia solemne en la sede del organismo en Lausana, Suiza, Bach le entregó la llave de oro de la Casa Olímpica, símbolo del traspaso de mando.
«Hoy es un día de alegría al pasar la antorcha a una nueva generación. Se abre un nuevo capítulo lleno de oportunidades, con una energía renovada y un propósito renovado», expresó Bach, quien fue nombrado presidente honorario vitalicio.
Coventry, elegida el pasado 20 de marzo, será la décima presidenta del COI y la más joven en ocupar el cargo, solo por detrás del fundador Pierre de Coubertin.