Cincinnati coloca en asignación a Jeimer Candelario: una costosa apuesta que no dio frutos.

Los Rojos de Cincinnati anunciaron este lunes una movida sorpresiva y contundente: el infielder dominicano Jeimer Candelario fue activado de la lista de lesionados de 10 días y colocado inmediatamente en asignación, lo que probablemente marca el final de su decepcionante etapa con la organización.

La decisión implica una fuerte pérdida financiera y deportiva para el club, que firmó a Candelario con un contrato de tres años y 45 millones de dólares en la pasada temporada baja. Lo que inicialmente parecía una adquisición estratégica —un bateador ambidiestro con historial de producción sólida— ha terminado por convertirse en uno de los fracasos más notorios del actual ciclo de agentes libres.

Candelario mostró señales de declive ya en 2024, a pesar de conectar 20 cuadrangulares. Su línea ofensiva de .225/.279/.429 y un wRC+ de 87 lo dejaron por debajo del promedio de la liga, y sus calificaciones defensivas tampoco ayudaron. Pero el panorama se tornó más preocupante en 2025.

Afectado por una distensión lumbar, el dominicano solo ha participado en 22 juegos este año, bateando para una alarmante línea de .113/.198/.213. Según FanGraphs, su rendimiento ha estado incluso por debajo del nivel de un jugador de reemplazo desde que llegó a Cincinnati.

Su reciente paso por Triple A como parte de una asignación de rehabilitación tampoco ofreció motivos para el optimismo. En 15 partidos, bateó apenas .211/.318/.333, con un wRC+ de 80. Le restan 15 millones de salario este año y otros 12 millones garantizados en 2026, además de una cláusula de rescisión de tres millones por una opción de equipo para 2027. En total, Cincinnati está asumiendo cerca de 23 millones de dólares en pérdidas.

Candelario aún tiene tiempo de servicio suficiente para rechazar una asignación directa a ligas menores, lo que sugiere que pronto se convertirá en agente libre. Una vez en el mercado, cualquier equipo podría ficharlo por el salario mínimo prorrateado, mientras los Rojos seguirán cubriendo la mayor parte de su contrato.

La medida es aún más llamativa considerando la situación ofensiva de sus reemplazos. Christian Encarnación-Strand (wRC+ de 58), Spencer Steer y Santiago Espinal han tenido una producción bastante limitada. Gavin Lux, por su parte, ofrece una ofensiva apenas en el promedio. Aun así, la directiva de Cincinnati prefirió dejar libre a Candelario que hacer espacio en el roster para ver si podía recuperar su forma.

La narrativa más benévola para explicar su caída en rendimiento es la salud. El año pasado, justo antes del 21 de junio, Candelario mantenía una línea sólida de .255/.310/.506 con 14 jonrones y un wRC+ de 118. Poco después, se reveló que estaba lidiando con una tendinitis en la rodilla. De ese punto en adelante, su producción colapsó: .182/.233/.318 para cerrar la temporada, que culminó con una fractura en un dedo del pie.

En 2023, antes de unirse a los Rojos, había tenido un renacer con los Nacionales y los Cachorros, bateando .251/.336/.471 y acumulando un wRC+ de 118. Ese desempeño fue lo que motivó a Cincinnati a invertir fuertemente en él.

Ahora, sin un equipo y con la salud aún en entredicho, el futuro de Jeimer Candelario queda en el aire. A sus 31 años, aún podría tener valor como una opción de bajo riesgo para equipos necesitados de profundidad en la antesala, siempre que logre mantenerse sano y recuperar parte de su antigua forma.

Pero por ahora, los Rojos han cerrado el capítulo de manera abrupta, aceptando una dolorosa pérdida económica y deportiva.

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