El jardinero sufrió un nuevo daño en la muñeca derecha durante el primer juego contra los Yankees y todavía no se ha determinado si necesitará cirugía.
Roman Anthony no volverá a jugar con los Medias Rojas de Boston en lo que resta de la postemporada, luego de sufrir un nuevo daño en la muñeca derecha durante el primer partido de la Serie de Comodines de la Liga Americana frente a los Yankees de Nueva York.
Anthony, de 22 años, fue colocado como primer bate y bateador designado en su debut en playoffs, pero se ponchó en sus dos turnos ante Cam Schlittler. En la sexta entrada, con Boston abajo 2-0, fue sustituido por un bateador emergente en un partido que los Yankees terminaron ganando 9-0.
Después del encuentro, los Medias Rojas enviaron a Anthony a Boston para someterlo a nuevas resonancias magnéticas el miércoles, mientras el equipo evaluaba el alcance de la lesión.
El mánager Chad Tracy explicó que los estudios detectaron daños adicionales en algunos músculos de la muñeca que no estaban afectados anteriormente. Anthony comenzó a sentir molestias después de realizar un par de swings frenados y el dolor fue aumentando durante sus apariciones en el plato.
La lesión representa un nuevo golpe para el joven jugador, quien ya había perdido 101 partidos entre el 5 de mayo y el 29 de agosto debido a problemas en esa misma mano.
“Ha habido períodos de tiempo desde que regresó en los que siente un pinchazo y nota algo. Y luego se disipa y estamos listos para seguir”, explicó Tracy. “Pero ayer, a medida que pasabas por esos dos turnos al bate, empeoró”.
Anthony tenía previsto regresar a Nueva York para reunirse con sus compañeros antes del segundo partido de la serie, pero su participación quedó descartada. Los Medias Rojas, además, trabajaban en la incorporación de un jugador para ocupar su lugar en el roster activo.
Jahmai Jones estaba previsto para asumir el puesto de primer bate y bateador designado en el segundo encuentro, con Boston enfrentando la posibilidad de quedar eliminado.
La incertidumbre ahora se concentra en el tratamiento de Anthony. Tracy señaló que el equipo todavía no había determinado si será necesario recurrir a una cirugía, por lo que los próximos estudios serán determinantes para establecer el camino a seguir.
Anthony llegó a las Grandes Ligas como uno de los principales prospectos del béisbol y esta temporada bateó para .245, con cinco jonrones, 15 carreras impulsadas y un OPS de .735 en 55 partidos.
Su ausencia supone un duro revés para unos Medias Rojas que necesitaban de su ofensiva en la postemporada. Para Anthony, en cambio, el desafío será recuperarse nuevamente de una lesión que ya había interrumpido de manera considerable su primera temporada completa en las Grandes Ligas.