Los Golden State Warriors encontraron en Yaxel Lendeborg mucho más que una promesa de futuro. La franquicia californiana cree haber incorporado a un jugador preparado para contribuir de inmediato a un equipo que sigue persiguiendo títulos mientras administra los últimos años de sus principales estrellas.
Lendeborg, seleccionado en la undécima posición del Draft de la NBA 2026, ya comenzó a familiarizarse con el entorno de Golden State incluso antes de vestir oficialmente el uniforme. El ala-pívot dominicano reveló que tuvo la oportunidad de conversar con Stephen Curry durante un entrenamiento privado con los Warriors la semana pasada, una experiencia que calificó como especial.
Además, mostró entusiasmo ante la posibilidad de compartir vestuario con Draymond Green, aunque no perdió la oportunidad de bromear sobre la histórica rivalidad universitaria entre Michigan y Michigan State.
“Sé que él es de la Universidad de Michigan State. La verdad es que eso no me agrada mucho”, comentó entre risas. “Pero definitivamente estoy emocionado de poder conocerlo, hablar con él en persona y aprender todo lo que pueda”.
La confianza de los Warriors en Lendeborg fue creciendo durante el proceso previo al draft. El gerente general Mike Dunleavy explicó que la organización comenzó a considerarlo seriamente tras una conversación durante el Combine de Chicago celebrado en mayo.
Según Dunleavy, el dominicano mostró una madurez notable respecto a entrevistas anteriores y terminó consolidándose como una de las opciones favoritas de la franquicia.
El ascenso de Lendeborg durante el último año fue impresionante. Después de retirarse del draft de 2025 para continuar su desarrollo universitario, se trasladó de UAB a la Universidad de Michigan. Allí firmó una temporada sobresaliente con promedios de 15.1 puntos, 6.8 rebotes y 3.3 asistencias por partido, además de lanzar para casi un 59 por ciento de efectividad desde el campo.
Su rendimiento le permitió conquistar el premio al Jugador del Año de la conferencia Big Ten y liderar a los Wolverines hasta el campeonato nacional, elevando su valor de una proyección tardía de primera ronda a una selección de lotería.
Aunque cumplirá 24 años antes de disputar su primer partido en la NBA, la edad nunca fue un obstáculo para los Warriors.
“Tiene, ¿qué?, ¿23, casi 24 años? No me preocupa, porque no tiene 38”, bromeó Dunleavy.
La realidad de Golden State explica buena parte de esa visión. Curry ya tiene 38 años, Green 36 y Al Horford, quien apunta a regresar, cumplirá 40. A eso se suman las recuperaciones de Jimmy Butler y Moses Moody, quienes afrontan largas rehabilitaciones por lesiones graves y podrían perderse una parte importante de la próxima temporada.
En ese contexto, los Warriors necesitaban un jugador capaz de aportar inmediatamente, y consideran que Lendeborg encaja perfectamente en ese perfil.
“Su capacidad para pasar el balón, su nivel defensivo con y sin la pelota y su versatilidad son aspectos que nos gustan mucho”, explicó Dunleavy. “Puede jugar por dentro y por fuera, conecta muy bien las alineaciones y eso incluso podría facilitarnos algunas decisiones en la agencia libre”.
Antes de tomar la decisión definitiva, Golden State también seguía de cerca al escolta de Arizona Brayden Burries. Sin embargo, los Milwaukee Bucks acabaron seleccionándolo con la décima elección, dejando a los Warriors frente a un escenario diferente.
Con varias franquicias llamando para negociar el puesto número 11, las cámaras de ESPN captaron un intenso intercambio entre Dunleavy y el propietario Joe Lacob mientras el reloj avanzaba.
“Estábamos discutiendo cuál es el mejor campo de golf de San Francisco”, ironizó después el gerente general.
Más tarde reconoció que la conversación realmente giraba en torno a las propuestas de intercambio y a la decisión final que debía tomar la organización.
Finalmente, los Warriors optaron por mantenerse en su posición y apostar por el jugador que consideraban ideal para sus necesidades actuales.
“Al final, todos estuvimos de acuerdo en quedarnos con la opción de elegir a Yaxel”, concluyó Dunleavy.
Ahora comienza un nuevo capítulo para Lendeborg. Con un equipo veterano que necesita energía fresca y producción inmediata, el dominicano tendrá la oportunidad de demostrar desde el primer día por qué Golden State decidió confiar en él como una pieza importante para su presente y su futuro.