El béisbol no olvida. Y aunque el paso del tiempo haya atenuado algo la intensidad, el clásico entre los Yankees de Nueva York y los Medias Rojas de Boston mantiene su mística. Esta vez, el escenario será la serie de comodines de la Liga Americana, un cruce al mejor de tres juegos que arrancará este martes en el Yankee Stadium y que revive una de las rivalidades más emblemáticas del deporte.
Ambos equipos llegan a octubre con historias de altibajos, pero también con argumentos de peso. Boston, que a finales de mayo tenía récord de 30-35, logró recomponer su rumbo con una impresionante racha que incluyó una barrida de tres juegos en el Bronx. Desde entonces, firmaron un balance de 59-38, suficiente para ganarse un lugar en la postemporada. Nueva York, por su parte, tuvo un inicio sólido (35-20), atravesó una mala racha (25-34), pero cerró fuerte con 34-14.
El primer encuentro ofrecerá un duelo de ases zurdos: Max Fried (19-5) por los Yankees contra Garrett Crochet (18-5) por los Medias Rojas. Este último ha sido especialmente efectivo contra Nueva York, con marca de 3-0, efectividad de 3.29, 30 ponches y apenas cuatro boletos en 27.1 entradas.
“Uno de los mejores del juego, obviamente. Lo hemos visto varias veces. Ha tenido éxito contra nosotros, pero también lo hemos castigado un poco. Con suerte, esa familiaridad nos servirá bien el martes”, comentó Aaron Boone, mánager de los Yankees y protagonista de un capítulo imborrable en la historia de esta rivalidad.
La referencia de Boone no es casual. En 2003, conectó un jonrón en extra innings ante Tim Wakefield para eliminar a Boston en el séptimo juego de la Serie de Campeonato. Un año después, los Medias Rojas se cobraron la afrenta con una remontada histórica tras ir 0-3 abajo en la misma instancia.
“Es Nueva York contra Boston. Será algo tremendo”, afirmó Alex Cora, mánager de los Medias Rojas, consciente del simbolismo que tiene este enfrentamiento.
Durante la temporada regular, Boston dominó la serie particular 9-4, incluyendo un contundente 5-2 en el Yankee Stadium. El receptor venezolano Carlos Narváez, pieza emergente de los Medias Rojas, lo resume sin rodeos:
“Yankees-Boston es una serie increíble en cualquier época del año, y ahora aún más”.
El segundo juego tendrá como protagonistas a Carlos Rodón (18-9) por los Yankees y al dominicano Brayan Bello (11-9) por Boston. En caso de un tercer duelo, Nueva York apostará por el novato Cam Schlittler (4-3), mientras que los Medias Rojas podrían recurrir a Lucas Giolito (10-4).
El ambiente en el Bronx promete ser eléctrico. Aaron Judge, quien lideró la liga con un promedio de .331, además de sumar 53 jonrones y 114 remolcadas, confía en el impulso de su afición:
“Tenemos una multitud ruidosa que nos ha alentado todo el año. Incluso en los momentos difíciles del verano, siguieron ahí. Seguro estarán emocionados por un Yankees-Medias Rojas en playoffs”.
El ganador de esta serie avanzará a enfrentar a los Azulejos de Toronto en la serie divisional el próximo fin de semana. Pero antes, habrá que revivir una rivalidad con sabor a historia, sed de revancha y ambición de gloria.