Nueva York reaccionó cuando parecía tener el partido perdido: Ben Rice empató con dos outs en la novena y Ryan McMahon decidió en la décima para sellar una dramática victoria 3-2 sobre Atlanta.
Los Yankees de Nueva York se negaron a entregar el partido.
Cuando parecía que los Braves de Atlanta tenían la victoria asegurada, los neoyorquinos protagonizaron una remontada de película en los últimos suspiros del encuentro y terminaron imponiéndose 3-2 en 10 entradas, en un partido marcado por la lluvia y que se extendió hasta después de la medianoche.
La reacción comenzó en la novena entrada, con los Yankees contra las cuerdas y con dos outs en la pizarra.
Austin Wells, quien atravesaba un complicado momento ofensivo, respondió en el instante más importante con un doble que produjo la primera carrera del equipo ante el cerrador All-Star Raisel Iglesias. El batazo encendió nuevamente la ofensiva de Nueva York y cambió por completo el ambiente del encuentro.
Después, Amed Rosario recibió una base por bolas y dejó el escenario preparado para Ben Rice.
Con cuenta de 1-0 y dos outs, Rice conectó un sencillo hacia la valla del jardín derecho que permitió la carrera del empate. Los Yankees habían borrado una desventaja de dos carreras cuando ya tenían su último out prácticamente encima.
Antes de la remontada, Max Fried había sido una de las grandes figuras del encuentro.
El zurdo de los Yankees lanzó 6⅓ entradas sin permitir carreras en su primera apertura frente a los Braves, su antiguo equipo. Fried mantuvo controlada a la ofensiva de Atlanta y dejó el partido en manos del bullpen después de una sólida actuación.
Del otro lado, Tyler Mahle también tuvo una presentación destacada. El lanzador trabajó seis entradas sin permitir carreras en su debut en Atlanta, manteniendo a los Yankees fuera del marcador durante buena parte de la noche.
Pero el duelo de pitcheo cambió en los últimos episodios.
Los Braves finalmente encontraron la fórmula para romper el empate en la octava entrada, cuando Austin Riley conectó un cuadrangular que puso a Atlanta arriba 1-0.
En la novena, Matt Olson agregó otro jonrón y amplió la ventaja a 2-0, dejando a los Braves a solo tres outs de quedarse con el triunfo.
Sin embargo, los Yankees tenían otra historia preparada.
Con su último out, Wells apareció con el doble productor que inició la remontada. Luego llegaron la base por bolas de Rosario y el oportuno sencillo de Rice para igualar el encuentro y llevarlo a entradas extras.
Ya en la décima entrada, Nueva York completó la remontada.
Ryan McMahon conectó un elevado de sacrificio que permitió anotar la carrera de la victoria y dejó a los Yankees celebrando un triunfo que, apenas unos minutos antes, parecía prácticamente imposible.
El marcador final fue 3-2.
Los Yankees demostraron una vez más que un partido de béisbol no termina hasta que cae el último out. Atlanta estuvo a un paso de cerrar la noche con una victoria, pero Nueva York encontró vida cuando más la necesitaba y terminó convirtiendo una derrota casi segura en una remontada memorable.
Dos outs en la novena cambiaron la historia del partido.