Willy Adames

Devers y Adames sacuden Detroit y los Gigantes vuelven a sonreír.

Rafael Devers y Willy Adames conectaron jonrones y lideraron la ofensiva de San Francisco en una victoria 5-2 sobre los Tigres de Detroit.

Los Gigantes de San Francisco necesitaban una reacción y la encontraron con sabor dominicano.

Rafael Devers y Willy Adames conectaron cuadrangulares, mientras Jung Hoo Lee aportó un sencillo de dos carreras para impulsar a los Gigantes a una victoria 5-2 sobre los Tigres de Detroit este viernes, en el inicio de una extensa estadía de nueve partidos en casa.

Devers abrió el camino desde temprano. En la primera entrada, el dominicano desapareció la pelota por el jardín ante el venezolano Keider Montero para producir dos carreras y darle a San Francisco una respuesta inmediata después de que Detroit se había adelantado en la parte alta del episodio con un rodado productor de Dillon Dingler.

La ofensiva de los Gigantes volvió a aparecer en el segundo capítulo. Jung Hoo Lee conectó un sencillo que llevó dos corredores al plato y amplió la ventaja de San Francisco.

Y en el quinto inning llegó otro batazo de poder dominicano.

Willy Adames envió la pelota más allá de las cercas para sumar su cuadrangular número 19 de la temporada y colocar el marcador 5-1. Para Devers, el vuelacercas representó el número 24 de su campaña.

Mientras la ofensiva hacía su trabajo, Adrian Houser se encargó de mantener a raya a los Tigres.

El derecho, quien entró en relevo del abridor JT Brubaker, lanzó cinco entradas en las que permitió una carrera y seis imparables. Además, ponchó a cuatro bateadores y concedió una base por bolas para conseguir su tercera victoria de la temporada, con récord de 3-7.

El triunfo tuvo un significado especial para Houser, quien no conseguía una victoria desde el 17 de mayo, cuando se impuso como visitante a los Atléticos. Fue apenas su primer triunfo en 13 apariciones y cinco aperturas desde aquella fecha.

Los Gigantes necesitaron de cinco lanzadores para completar la faena. Dylan Smith se encargó de cerrar el encuentro y, aunque permitió una base por bolas con dos outs en la novena entrada, logró apagar cualquier intento de reacción de Detroit para conseguir su segundo salvamento.

El triunfo llegó en un momento importante para los Gigantes.

San Francisco había ganado apenas uno de sus seis partidos anteriores y llegaba al encuentro después de una gira complicada de 2-5. Esa racha dejó al equipo con un récord de 19 juegos por debajo de .500, su peor registro de la temporada.

Ahora, los Gigantes regresan a casa para disputar nueve partidos consecutivos, su estadía más larga de la campaña, con la esperanza de cambiar el rumbo.

Para Detroit, la derrota significó un tropiezo después de haber barrido a San Francisco en una serie de tres partidos durante la temporada pasada.

Montero cargó con la derrota y quedó con marca de 8-7. El venezolano permitió cinco carreras y cinco hits en cinco entradas, con cinco ponches y tres bases por bolas.

Pero la noche perteneció a los dominicanos.

Devers puso la chispa desde el primer episodio y Adames aportó el golpe definitivo en el quinto. Entre ambos conectaron dos de los batazos más importantes de una victoria que los Gigantes necesitaban como agua en el desierto.

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