Los Yankees celebran

Yankees cambian el chip y se enfocan en los Rays tras barrer a Boston.

Los Yankees de Nueva York dejaron atrás a los Medias Rojas de Boston y ahora tienen un desafío diferente: enfrentar a los Rays de Tampa Bay en una serie divisional de la Liga Americana que comenzará este sábado, todavía con la incertidumbre sobre el posible regreso de Aaron Judge.

Nueva York avanzó con autoridad al barrer a Boston en la Serie de Comodines, apoyado en un pitcheo abridor que volvió a responder en el momento decisivo y en una ofensiva que encontró distintas maneras de producir, incluso sin su principal figura.

Cam Schlittler y Max Fried fueron determinantes ante los Medias Rojas. Entre ambos terminaron con marca de 2-0 y efectividad de 0.73, además de 16 ponches y apenas dos bases por bolas en 12.1 entradas.

“Vamos a seguir apoyándonos en un pitcheo abridor increíble, como lo hemos hecho todo el año. Especialmente en la postemporada, eso es lo que necesitas”, señaló Ben Rice después de la victoria 9-2 del miércoles.

Ahora el reto será mayor. Tampa Bay terminó la temporada regular con récord de 98-64, el mejor de la Liga Americana, y dominó 7-6 la serie particular contra Nueva York.

Los Rays también llegan con argumentos ofensivos importantes. Fueron sextos en las Grandes Ligas con un porcentaje de embasarse de .326 y terminaron empatados en el segundo lugar con 164 bases robadas. Además, sus bateadores fueron los que menos se poncharon en las Mayores, con 1,145 ponches.

Nueva York, en cambio, tendrá que definir su rotación. El mánager Aaron Boone evalúa entre Gerrit Cole y Carlos Rodón al encargado de iniciar el primer partido, mientras que Schlittler y Fried también aparecen como piezas importantes para una serie al mejor de cinco.

La distribución del calendario podría favorecer a los Yankees, ya que habrá un día adicional de descanso entre los dos primeros encuentros. Esto permitiría que Schlittler abra el segundo partido y pueda estar disponible con descanso normal para un eventual quinto encuentro.

La gran incógnita continúa siendo Aaron Judge. El estelar jardinero está fuera desde el 16 de septiembre debido a una distensión en la pantorrilla derecha, aunque ya ha retomado los swings y trabaja para intentar regresar a tiempo.

“Quiero estar ahí. Así que veremos qué pasa”, expresó Judge, quien todavía no tiene asegurado su regreso para el inicio de la serie.

Sin él, los Yankees encontraron producción en jugadores jóvenes que dieron un paso al frente durante la serie contra Boston. Ben Rice, Spencer Jones, George Lombard Jr., Anthony Volpe y Austin Wells, todos desarrollados dentro de la organización, se combinaron para remolcar 11 carreras.

Cody Bellinger destacó precisamente el aporte de esa nueva generación, que ha comenzado a asumir responsabilidades importantes en octubre.

La serie también pondrá frente a frente dos características diferentes. Nueva York terminó segundo en las Grandes Ligas con 223 jonrones, mientras Tampa Bay apostó durante la temporada por el contacto, la velocidad y la capacidad de poner corredores en circulación.

Los Yankees, además, mostraron ante Boston que pueden producir más allá del batazo de cuatro esquinas. Esa variedad ofensiva será importante frente a un equipo de Tampa Bay que ganó 98 partidos y llega descansado después de obtener el pase directo a la Serie Divisional.

Los Rays tendrán cinco días de descanso antes de comenzar la serie, un escenario que ha generado debate en el béisbol sobre el posible efecto de una pausa prolongada. Kevin Cash, sin embargo, prefiere la ventaja de haber evitado la ronda de comodines.

Para Nueva York, la fórmula parece clara: mantener el nivel de su rotación, aprovechar la profundidad que mostró ante Boston y esperar que Judge pueda reincorporarse. Los Yankees ya dejaron atrás una primera prueba con autoridad; ahora deberán demostrar que esa versión también puede responder ante el mejor récord de la Liga Americana.

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