Michael Harris II puso a los Bravos de Atlanta en ventaja desde el primer inning y el equipo se encargó de no dejar escapar el boleto a la Serie Divisional.
Harris conectó un jonrón de tres carreras ante Aaron Nola en la primera entrada y Atlanta derrotó 6-2 a los Filis de Filadelfia en el tercer y decisivo partido de la Serie de Comodines de la Liga Nacional, para avanzar a la siguiente ronda.
Con Ronald Acuña Jr. y Matt Olson en circulación, Harris encontró un lanzamiento bajo de Nola y envió la pelota por encima de la pared del jardín derecho-central. El batazo recorrió 387 pies y colocó a los Bravos rápidamente al frente en un encuentro en el que no había margen para cometer errores.
Nola tuvo una salida para el olvido. El derecho apenas trabajó una entrada y dos tercios, permitió tres carreras, dos hits y dos boletos, además de ponchar a un bateador, antes de dejar el partido en manos del bullpen de Filadelfia.
Atlanta aprovechó la oportunidad y continuó ampliando la diferencia. Los Bravos fabricaron dos carreras en el cuarto episodio para colocarse 5-0 y obligaron a los Filis a jugar desde atrás durante prácticamente todo el encuentro.
Filadelfia finalmente consiguió descontar en el sexto inning, pero Atlanta respondió en el séptimo para recuperar una ventaja de cinco carreras. Los Filis volvieron a anotar en el octavo, aunque ya no pudieron generar la reacción que necesitaban para extender la serie.
Los Bravos terminaron con seis carreras y seis imparables. Harris encabezó el ataque con su cuadrangular decisivo, mientras que Ozzie Albies también tuvo una actuación destacada al conectar dos hits, incluido un jonrón, anotar dos carreras e impulsar otra.
El mérito de Atlanta, sin embargo, no estuvo únicamente en la producción ofensiva. Su pitcheo consiguió contener a una ofensiva de Filadelfia que había demostrado su capacidad para remontar en esta misma serie. Los Bravos limitaron a los Filis a seis hits y dos carreras y evitaron que el conjunto visitante volviera a encontrar la fórmula del segundo partido.
Filadelfia había ganado el Juego 2 por 4-3 en 10 entradas, después de remontar una desventaja y llevar la serie al encuentro decisivo. Pero en el momento definitivo, Atlanta tomó el control desde temprano y no permitió que la oportunidad se escapara.
Los Bravos habían ganado el primer partido 5-3 y terminaron imponiéndose en una serie que se decidió en tres encuentros, con cada equipo respondiendo a la derrota anterior.
Ahora Atlanta cambia de escenario y de desafío. Los Bravos enfrentarán a los Dodgers de Los Ángeles en la Serie Divisional de la Liga Nacional, cuyo primer partido está programado para el sábado.
Para Filadelfia, la temporada llega a su final después de una serie intensa y cambiante. Para Atlanta, en cambio, la celebración apenas comienza: un gran swing de Harris abrió la puerta y una actuación colectiva terminó de sellar el pasaporte a la siguiente ronda.
En octubre, las oportunidades suelen ser breves. Atlanta tuvo la suya en el primer inning y se encargó de convertirla en una temporada que todavía sigue viva.