La fiesta estaba lista. La nueva Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto vibraba con miles de fanáticos que soñaban con celebrar una victoria histórica de la selección dominicana de baloncesto sobre Estados Unidos. Durante casi todo el partido, ese sueño pareció convertirse en realidad. Pero el baloncesto, como tantas veces, tuvo reservado un desenlace cruel.
Un triple de Torrey Craig cuando restaban menos de 20 segundos de juego le dio a Estados Unidos una dramática victoria 82-81 sobre la República Dominicana, en un partido que los quisqueyanos dominaron durante gran parte de la noche, pero que no lograron cerrar en los momentos decisivos.
Con el marcador 81-79 a favor de los dominicanos, Craig recibió abierto en la esquina y castigó con un disparo de tres puntos que silenció por completo el renovado escenario deportivo, dejando sin recompensa el enorme esfuerzo de la escuadra nacional.
El alero estadounidense terminó con un doble-doble de 12 puntos y 10 rebotes, mientras que Mike James comandó la ofensiva norteamericana con 15 puntos y 12 asistencias. Gabe York añadió 13 unidades para completar la remontada visitante.
Por la República Dominicana, Andrés Feliz firmó una actuación memorable con 24 puntos, seis rebotes y seis asistencias. El armador fue el alma ofensiva del equipo y protagonizó una espectacular racha de 12 puntos consecutivos cuando el partido entraba en su fase más dramática.
Chris Duarte también brilló con 17 puntos y siete rebotes, siendo determinante durante la primera mitad, mientras que Jean Montero aportó nueve puntos y repartió seis asistencias en la conducción del equipo tricolor.
La derrota deja a la selección dominicana con marca de 3-2 en la clasificación rumbo a la próxima Copa Mundial de Baloncesto, aunque el desempeño mostrado ante el conjunto estadounidense confirma el crecimiento y la competitividad del combinado nacional.
Más allá del resultado, la noche quedó marcada por el espectacular ambiente vivido en la recién remozada Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto. Miles de aficionados respondieron al llamado y convirtieron el escenario en una verdadera caldera desde el inicio del encuentro.
Ni siquiera el doloroso desenlace apagó el respaldo de la fanaticada, que permaneció hasta el final reconociendo la entrega, el esfuerzo y el corazón mostrado por los jugadores dominicanos.
La selección nacional no tendrá mucho tiempo para lamentarse. Este lunes volverá a la duela de la Arena Banreservas para enfrentar a Nicaragua, a partir de las 8:00 de la noche, con la misión de retomar el camino de la victoria y mantenerse firme en la ruta hacia la Copa Mundial.