En los vestuarios, Jordan rompía a llorar tras ganarlo, puesto que iba dedicado a su padre, tristemente asesinado años atrás
Una imagen icónica que quedó para el recuerdo
En los vestuarios, Jordan rompía a llorar tras ganarlo, puesto que iba dedicado a su padre, tristemente asesinado años atrás
Una imagen icónica que quedó para el recuerdo