El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles una orden ejecutiva que prohíbe la participación de mujeres transgénero en competiciones deportivas femeninas, cumpliendo una de sus principales promesas de campaña. La medida ha generado un amplio debate a nivel nacional e internacional.
«En unos momentos, firmaré una histórica orden ejecutiva para prohibir que los hombres compitan en deportes femeninos. Ya era hora», declaró Trump en la Casa Blanca durante el acto de firma, donde fue ovacionado por sus seguidores.
El mandatario sostuvo que esta medida busca proteger la equidad en el deporte femenino y evitar que mujeres transgénero compitan contra atletas cisgénero. «Defenderemos con orgullo la tradición de las atletas y no permitiremos que los hombres las golpeen, las lesionen y hagan trampas contra nuestras mujeres y nuestras niñas», afirmó.
La Casa Blanca no ha aclarado cómo esta orden afectará la participación de mujeres transgénero en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Sin embargo, Trump adelantó que su gobierno intentará impedir que estas atletas compitan a nivel internacional.
Para ello, el secretario de Estado, Marco Rubio, trasladará al Comité Olímpico Internacional (COI) la postura de la administración. «Queremos que cambien todo lo relacionado con los Juegos Olímpicos y con este tema absolutamente ridículo, que ni siquiera deberíamos estar discutiendo», declaró Trump.
Además, anunció que Estados Unidos denegará visados a mujeres transgénero deportistas, lo que podría afectar la participación de algunos equipos en eventos deportivos internacionales organizados en el país.
La prohibición de mujeres transgénero en competiciones femeninas se basa en el argumento de que tienen una ventaja injusta. No obstante, estudios científicos no han encontrado evidencia concluyente al respecto. Un estudio de 2017 publicado en ‘Sports Medicine’ no halló pruebas consistentes de superioridad atlética. Otro estudio de 2023 indicó que muchas diferencias físicas entre los sexos se reducen o desaparecen con la terapia hormonal de afirmación de género.
Según este último estudio, si bien la altura o la longitud de las extremidades de una atleta trans pueden diferir, los científicos señalan que tampoco existen restricciones para atletas cisgénero con estaturas elevadas o habilidades físicas excepcionales.
La orden, denominada ‘Keeping Men Out of Women’s Sports’ (Manteniendo a los hombres fuera de los deportes femeninos), se fundamenta en una interpretación del Título IX, una ley federal de derechos civiles aprobada en 1972 que prohíbe la discriminación por razón de sexo en instituciones educativas con financiamiento federal.
Cada administración ha interpretado esta legislación de manera distinta. Durante su primer mandato (2017-2021), Trump emitió una normativa que restringía la definición de acoso sexual en universidades. Luego, el gobierno de Joe Biden revirtió estas disposiciones y amplió las protecciones para estudiantes LGBTQ+.
A pesar de ello, la administración Biden no reguló específicamente la participación de atletas transgénero en el deporte, lo que permitió a varios estados republicanos desafiar la normativa en tribunales. Trump capitalizó esta controversia en su campaña presidencial, haciendo de la prohibición de mujeres transgénero en deportes femeninos una de sus promesas clave.
Esta orden ejecutiva representa un cambio radical en la política federal respecto a las personas transgénero y sus derechos. Ya en su primer día en el cargo, el pasado 20 de enero, Trump instruyó al gobierno federal a definir el sexo exclusivamente como masculino o femenino en documentos oficiales, como pasaportes.
El impacto real de esta orden es difícil de cuantificar, ya que no existen datos oficiales sobre cuántos atletas transgénero participan en competiciones deportivas en EE.UU. y el mundo. Sin embargo, la medida ha avivado la polarización política en torno a los derechos de las personas trans en el país y podría enfrentar desafíos legales en los próximos meses.