El veterano ala cerrada de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, ha revelado que se tomará un tiempo para decidir si continuará su carrera en la NFL o si se retirará. A sus 35 años y tras una exitosa trayectoria que incluye tres campeonatos de Super Bowl, Kelce aseguró que está en un buen estado físico para seguir jugando, pero también admitió que su cuerpo ha sufrido el desgaste de más de una década al más alto nivel.
Durante una reciente aparición en el podcast New Heights, que comparte junto a su hermano Jason Kelce, estrella de los Philadelphia Eagles, Travis expresó su necesidad de reflexionar sobre su futuro, especialmente después de la derrota en el Super Bowl LVIX contra los Eagles. «Sé que todo el mundo quiere saber si voy a jugar el año que viene, pero necesito tiempo para plantear mi futuro. No quiero tomar decisiones apresuradas», comentó visiblemente afectado.
A pesar de su edad, Kelce destacó el buen estado físico en el que se encuentra, subrayando que, a lo largo de los últimos cinco o seis años, ha jugado más fútbol americano que la mayoría de sus compañeros. Sin embargo, también reconoció el peso que ha tenido el desgaste físico y mental. «Ese proceso es agotador, puede pesarte y hacerte mejorar o volverte loco al mismo tiempo. Eso sucedió este último año, me estaba volviendo loco», explicó.
La derrota en el Super Bowl LVIX fue especialmente dolorosa para Kelce y los Chiefs, ya que hubiera sido el tercer campeonato consecutivo para la franquicia, algo que nadie ha logrado en la historia de la NFL. A pesar del dolor, Kelce reflexionó sobre la naturaleza impredecible del deporte, que puede elevar a los jugadores a la cima y derribarlos en un abrir y cerrar de ojos. «Este deporte puede hacerte humilde muy rápido. Un día te llena de elogios, te lleva a la luna y otro día te entierra por completo», comentó.
Kelce, quien fue seleccionado por los Chiefs en la tercera ronda del Draft de 2013, ha jugado en cinco Super Bowls, ganando los de las ediciones LIV, LVII y LVIII, pero perdiendo en la LV ante los Buccaneers de Tom Brady y el más reciente, LVIX, ante los Philadelphia Eagles.
Con una carrera que ha sido testigo de momentos épicos y desafíos importantes, el futuro de Kelce sigue siendo incierto, pero una cosa es segura: su legado como uno de los mejores alas cerradas de la historia de la NFL está consolidado, independientemente de la decisión que tome sobre su futuro.