Taylor Fritz continúa demostrando que está listo para competir al máximo nivel en Wimbledon. El tenista estadounidense, séptimo cabeza de serie del torneo, selló este jueves su clasificación a la tercera ronda tras superar sin mayores sobresaltos a su compatriota Patrick Kypson por 6-2, 6-2 y 7-5, en un encuentro que resolvió en apenas dos horas.
Con una actuación sólida de principio a fin, Fritz confirmó las buenas sensaciones que viene mostrando desde el inicio de la gira sobre césped y se instaló, por tercera edición consecutiva, entre los 32 mejores del Grand Slam londinense. Su próximo rival saldrá del duelo entre el canadiense Gabriel Diallo y el italiano Lorenzo Sonego.
El estadounidense, que llegó a Wimbledon después de alcanzar las finales de Stuttgart y Halle —torneos en los que cayó ante Ben Shelton y Frances Tiafoe, respectivamente—, volvió a exhibir un tenis agresivo y efectivo, apoyado en la potencia de su servicio y en una movilidad que parece haber dejado atrás las dudas físicas que arrastraba.
«Pensaba que mi rodilla iba a sufrir más en césped, pero ha respondido bien», reconoció Fritz tras el encuentro. El tenista había permanecido varios meses alejado de la competición debido a molestias en la rodilla derecha, una lesión que generó incertidumbre sobre su rendimiento en la temporada de hierba.
Sin embargo, el norteamericano ha disipado cualquier interrogante desde su llegada al All England Club. En su debut, derrotó con autoridad al serbio Dušan Lajovic por 6-3, 6-4 y 6-3 en la Cancha 1, una victoria que confirmó su buen momento físico y competitivo después de renunciar a disputar el torneo de Eastbourne para priorizar su recuperación.
Además de su nivel sobre la pista, Fritz también llamó la atención por un detalle fuera del juego. El estadounidense saltó a la cancha con un elegante blazer blanco inspirado en el icónico atuendo que Roger Federer lució en Wimbledon en 2007, un guiño a la tradición del torneo que no pasó desapercibido entre aficionados y especialistas.
Con dos victorias convincentes y una evidente confianza en su estado físico, Taylor Fritz continúa construyendo su candidatura en Wimbledon 2026. La verdadera exigencia apenas comienza, pero el estadounidense ya ha dejado claro que tiene argumentos para aspirar a una actuación destacada en el césped londinense.