Tarik Skubal volvió a demostrar por qué es uno de los lanzadores más temidos de las Grandes Ligas, mientras que la ofensiva de Detroit desató una lluvia de cuadrangulares para derrotar el martes 9-3 a los Yankees de Nueva York, que sufrieron su sexta derrota consecutiva, la peor racha de la temporada.
En su cuarta apertura desde su regreso tras una cirugía de codo, Skubal ofreció una actuación magistral al trabajar seis entradas en las que permitió apenas un hit, ponchó a nueve bateadores y no otorgó boletos. El único daño importante contra el dos veces ganador del premio Cy Young de la Liga Americana fue un jonrón solitario de Ben Rice en la primera entrada y una carrera sucia en el sexto episodio.
El zurdo, que mejoró su marca a 4-4, recuperó rápidamente el control del encuentro después del cuadrangular de Rice, retirando a 12 bateadores consecutivos y lanzando 61 de sus 87 pitcheos en zona de strike.
Mientras Skubal dominaba desde el montículo, la ofensiva de Detroit se encargaba de castigar sin piedad al abridor de Nueva York, Cam Schlittler. Riley Greene lideró el ataque con dos jonrones, incluyendo un cuadrangular solitario en una primera entrada de cuatro carreras y un batazo de dos anotaciones en el tercer episodio para ampliar la ventaja a 6-1. Fue el octavo juego de múltiples jonrones en la carrera del jardinero.
Antes del primer vuelacercas de Greene, Kerry Carpenter abrió el festival ofensivo con un jonrón que estuvo cerca de convertirse en una espectacular atrapada de Spencer Jones. El jardinero central de los Yankees alcanzó la pelota junto a la barda del jardín derecho-central, pero el balón se escapó de su guante y terminó en el bullpen local.
La ofensiva de los Tigres no se detuvo ahí. Spencer Torkelson agregó un jonrón de dos carreras después de un agotador turno de 10 lanzamientos, durante el cual conectó seis fouls antes de encontrar el pitcheo ideal para enviarlo fuera del parque.
Detroit completó su exhibición de poder en la sexta entrada, cuando James Outman disparó un cuadrangular de tres carreras ante Ryan Yarbrough, aprovechando además un error de tiro del segunda base José Caballero en una jugada de selección.
Los Tigres conectaron cinco cuadrangulares en un mismo partido frente a los Yankees por primera vez desde el 30 de agosto de 2018, en otra noche para el olvido para el pitcheo neoyorquino.
Schlittler, quien llegó al encuentro con una efectividad de 1.62, sufrió la peor salida de su joven carrera al permitir seis carreras y siete imparables en poco más de cuatro entradas. El derecho, que cayó a marca de 8-5, vio aumentar su efectividad a 2.08 tras permitir cuatro jonrones, luego de haber concedido apenas seis en sus primeras 17 aperturas de la temporada.
Además, se convirtió en el primer lanzador de los Yankees en recibir cuatro cuadrangulares de los Tigres en un juego desde Chuck Cary en 1989.
La crisis ofensiva de Nueva York tampoco dio señales de mejora. Los Yankees han conectado apenas 16 imparables en sus últimos cinco partidos, una alarmante sequía que coincide con la peor racha negativa que han experimentado en la presente campaña.