El derecho Nolan McLean encabezó el esfuerzo monticular al trabajar una efectiva labor de cinco entradas en las que permitió apenas cinco imparables, otorgó dos boletos y ponchó a siete bateadores para conseguir su quinta victoria de la temporada y la segunda en sus últimas tres aperturas.
Después de la salida de McLean, el relevo neoyorquino mantuvo el dominio. Brooks Raley retiró la séptima entrada, Luke Weaver se encargó de la octava y Devin Williams cerró el encuentro para apuntarse su duodécimo salvamento en 13 oportunidades.
La victoria representó la cuarta blanqueada de la temporada para los Mets, que además consiguieron apenas su segundo triunfo en los últimos 11 partidos. El equipo neoyorquino también logró ganar por segunda vez en cinco encuentros desde que Andy Green asumió como dirigente interino tras el despido de Carlos Mendoza el pasado viernes.
Francisco Álvarez fue el encargado de abrir el marcador al iniciar la quinta entrada, cuando conectó un cuadrangular solitario frente al abridor Kevin Gausman. El batazo fue el noveno jonrón de la campaña para el receptor venezolano.
Más adelante, en la séptima entrada, Luis Torrens amplió la ventaja con otro cuadrangular solitario, esta vez ante el relevista Mason Fluharty, para conectar apenas su segundo vuelacercas de la temporada.
Los Mets añadieron una carrera más en la novena entrada gracias a un elevado de sacrificio de Brett Baty frente a Tommy Nance, sellando el triunfo por 3-0.
Por Toronto, la ausencia de Vladimir Guerrero Jr. se hizo sentir. La principal figura ofensiva de los Azulejos fue descartada antes del encuentro debido a molestias en la espalda, mientras el equipo sufría su séptima derrota en los últimos ocho partidos y sumaba su cuarta blanqueada recibida durante ese tramo.
Kevin Gausman cargó con la derrota tras permitir una carrera y cinco hits en seis entradas de trabajo. El veterano lanzador otorgó dos boletos y ponchó a siete, pero extendió a siete su racha de aperturas consecutivas sin conseguir una victoria.
Con el triunfo, los Mets mejoraron su registro a 36-50 y evitaron caer a 16 juegos por debajo de .500, una cifra que históricamente ha representado un límite difícil de superar para los equipos con aspiraciones de postemporada. Además, Nueva York mantuvo una tendencia positiva: ahora posee marca de 19-10 cuando conecta dos o más cuadrangulares en un partido.