
El mundo del béisbol está de luto tras el fallecimiento de Ricardo Adolfo Jacobo Carty, mejor conocido como Rico Carty, una de las figuras más emblemáticas y carismáticas del deporte en la República Dominicana. El Comisionado Nacional de Béisbol, Junior Noboa, lamentó profundamente la pérdida de este gran atleta, fallecido a los 85 años el pasado sábado en un hospital de Atlanta, luego de enfrentar
Junior Noboa destacó las cualidades humanas y deportivas de Carty, señalándolo como una de las glorias más destacadas que ha tenido el país.
“Sin lugar a dudas, es una de nuestras grandes glorias. Siempre jugó y estuvo presto para representar al país. Rico era un hombre que ayudó a muchas personas a su alrededor y uno de los jugadores más carismáticos que tuvo el país”, expresó Noboa.
Más allá de su talento deportivo, Noboa subrayó la capacidad de Carty como compañero y líder en el terreno: “Era uno de los bateadores más inteligentes de todos los tiempos, uno de los hombres que más fuerte le pegaba a la bola. Rico era un verdadero compañero y un gran deportista dentro y fuera del terreno”.
Rico Carty nació el 1 de septiembre de 1939 en el Ingenio Consuelo, San Pedro de Macorís, y se destacó como uno de los mejores bateadores que ha producido el béisbol dominicano. Su trayectoria incluye logros en los escenarios más importantes del deporte:
- Inmortal del Deporte Dominicano
- Miembro del Salón de la Fama de los Bravos de Atlanta
- Campeón de Bateo de la Liga Nacional en 1970, con un impresionante promedio de .366
- Seleccionado al Juego de Estrellas de MLB en 1970
En la Liga Dominicana de Béisbol Profesional (LIDOM), Carty brilló por más de 15 temporadas (1959-1979). Inició con las Estrellas Orientales, equipo con el que jugó entre 1959 y 1969, y fue parte del campeonato de 1968 bajo la dirección del cubano Tony Pacheco. Posteriormente, defendió los colores de los Leones del Escogido (1971-72), Águilas Cibaeñas (1973-75) y Tigres del Licey (1974-80).
El impacto de Rico Carty trasciende el terreno de juego. Su personalidad carismática, su capacidad para conectar con sus compañeros y su pasión por el deporte lo convirtieron en un ícono admirado por generaciones.
El béisbol dominicano despide a uno de sus héroes más grandes, cuya memoria vivirá en el corazón de los fanáticos y en los anales de la historia del deporte. Su legado, tanto en LIDOM como en las Grandes Ligas, continuará inspirando a futuros peloteros a perseguir la excelencia con la misma pasión y dedicación que caracterizó a Rico Carty.
Descansa en paz, Beeg Boy. Tu nombre queda grabado como sinónimo de grandeza en el béisbol dominicano.