
Santo Domingo. La lluvia terminó teniendo la última palabra en el torneo de softbol femenino de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Las intensas precipitaciones dejaron el terreno del Complejo Deportivo Juan Pablo Duarte en condiciones inapropiadas para jugar, obligando a cancelar las finales y definir las medallas de acuerdo con el reglamento de la competencia.
Como resultado, Puerto Rico fue proclamado campeón y se llevó la medalla de oro tras completar un torneo perfecto. Las boricuas ganaron sus tres partidos de la fase de grupos y los dos de la Súper Ronda, asegurando el primer lugar de la clasificación antes de que el clima impidiera disputar la jornada definitiva.
La medalla de plata fue para Islas Vírgenes Estadounidenses, una de las grandes sorpresas del campeonato. El conjunto avanzó hasta la final después de una impecable ronda preliminar (3-0) y una destacada actuación en la Súper Ronda, donde terminó con marca de 1-1.
Por su parte, República Dominicana subió al podio con la medalla de bronce, premio a una campaña en la que logró mantenerse entre las mejores selecciones del certamen. El equipo anfitrión finalizó con récord de 2-3 y, al no poder disputarse el encuentro por el tercer lugar frente a México, recibió el bronce según lo establecido por el reglamento oficial.
México ocupó la cuarta posición. El conjunto azteca había llegado con aspiraciones de pelear por las medallas, pero la suspensión de la jornada final puso fin a sus opciones de alcanzar el podio.
La decisión de cancelar los encuentros se tomó luego de una larga espera. Desde la hora prevista para el inicio de los partidos, a las 3:00 de la tarde, transcurrieron seis horas y 40 minutos mientras los organizadores evaluaban el estado del terreno y las condiciones climáticas. Finalmente, en una reunión técnica, se determinó que no existían garantías para celebrar los compromisos.
La programación contemplaba el duelo entre República Dominicana y México por la medalla de bronce, seguido por la gran final entre Puerto Rico e Islas Vírgenes Estadounidenses por el título. Ninguno de los dos encuentros pudo llevarse a cabo.
Puerto Rico cerró el torneo como el equipo más dominante de la competencia, destacándose por un sólido equilibrio entre ofensiva y pitcheo, cualidades que le permitieron mantenerse invicto de principio a fin.
Además de los cuatro equipos que ocuparon las primeras posiciones, el torneo femenino contó con la participación de Cuba, Venezuela, Guatemala y El Salvador, selecciones que finalizaron en el quinto, sexto, séptimo y octavo lugar, respectivamente.
Aunque la lluvia impidió definir los campeones sobre el terreno, el reglamento permitió cerrar oficialmente el torneo, con Puerto Rico en lo más alto del podio, Islas Vírgenes Estadounidenses como subcampeón y República Dominicana celebrando una valiosa medalla de bronce ante su público.