El conjunto femenino de voleibol dominicano fue el gran protagonista de la premiación individual y recibirá incentivos adicionales por sus diez reconocimientos.
Las Reinas del Caribe no solo volvieron a subir a lo más alto del podio en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Su dominio también se reflejará en los incentivos económicos que recibirán después de una actuación histórica.
La selección nacional femenina de voleibol será una de las delegaciones mejor recompensadas, con un total de RD$5.7 millones, gracias al oro conquistado en el torneo y a los diez premios individuales obtenidos por sus integrantes.
De esa cantidad, RD$3.2 millones corresponden a la medalla de oro, incentivo garantizado por el Ministerio de Deportes. A esa cifra se sumarán RD$2.5 millones aportados por Cristóbal Marte, presidente del proyecto de Selecciones Nacionales Femeninas (Senafe), como reconocimiento a los galardones individuales conseguidos durante la competencia.
Marte anunció que entregará RD$250,000 por cada premio individual, prácticamente equiparando cada reconocimiento al valor de una medalla de oro dentro de su esquema de incentivos.
“Vamos a entregar 250 mil pesos por cada premio individual, que es como si fuera una medalla”, explicó Marte.
El dominio de las Reinas del Caribe quedó especialmente claro en la premiación individual. De los 12 reconocimientos disponibles, las dominicanas conquistaron 10, dejando nuevamente constancia de su superioridad en la región.
Yonkaira Peña fue elegida Jugadora Más Valiosa (MVP) y también recibió el premio a la Primera Mejor Atacante. Brayelin Martínez fue seleccionada como Segunda Mejor Atacante, mientras Geraldine González y Jineiry Martínez fueron reconocidas como Primera y Segunda Mejor Bloqueadora, respectivamente.
Niverka Marte se llevó el premio a Mejor Acomodadora, mientras que Brenda Castillo tuvo una actuación individual espectacular al conquistar tres reconocimientos: Mejor Líbero, Mejor Defensa y Mejor Receptora.
Gaila González completó la cosecha dominicana con el premio a Mejor Servicio.
El único premio individual que no quedó en manos dominicanas fue el de Mejor Opuesta y Máxima Anotadora, conquistado por la cubana Yalain de la Peña.
Entre todas, Castillo será una de las más beneficiadas económicamente por sus tres distinciones, que representan RD$750,000 en incentivos.
El nuevo título centroamericano permitió a República Dominicana extender a siete campeonatos consecutivos su impresionante racha en el voleibol femenino de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Pero para Cristóbal Marte, el reconocimiento económico no debe limitarse a celebrar lo conseguido. El dirigente considera que el respaldo sostenido puede llevar a las Reinas del Caribe todavía más lejos, incluso hasta el podio olímpico.
Marte aseguró que está dispuesto a trabajar para conseguir una medalla en un escenario mayor, pero dejó claro que para alcanzar ese objetivo se necesita una inversión constante durante varios años.
“Yo estoy dispuesto a traer una medalla olímpica aquí si recibo lo que debo recibir durante cuatro años”, afirmó.
Su planteamiento va más allá del voleibol. Marte entiende que República Dominicana tiene el talento necesario para competir al máximo nivel internacional, siempre que exista una planificación a largo plazo y los recursos suficientes para mantener la preparación de sus atletas.
El dirigente puso como referencia los éxitos que durante décadas alcanzó la selección femenina de Cuba y sostuvo que República Dominicana también podría aspirar a resultados de esa magnitud con el respaldo adecuado.
Las Reinas del Caribe ya hicieron su parte en la cancha: ganaron el oro, mantuvieron su hegemonía regional y se repartieron la mayoría de los reconocimientos individuales.
Ahora llega la recompensa.
Los RD$5.7 millones anunciados representan mucho más que un incentivo económico. Son también un reconocimiento al trabajo de un grupo que lleva años colocando la bandera dominicana entre las potencias del voleibol femenino.
Y mientras el equipo celebra su séptimo título consecutivo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el mensaje de Marte apunta hacia un objetivo mucho más ambicioso: que el próximo gran premio no sea solo otro oro regional, sino una medalla olímpica.