Este sábado, el Tour de Francia 2025 alzará el telón en Lille, dando inicio a la 112ª edición de la carrera más prestigiosa del ciclismo mundial. Mientras el pelotón se prepara para enfrentar los 21 días de competencia, es el momento ideal para repasar algunos de los récords más memorables e imborrables en la historia del Tour, esos hitos que han forjado leyendas y que, con el paso de las décadas, siguen asombrando.
Ganar una etapa en el Tour es una hazaña. Ganar ocho en una misma edición es leyenda. Charles Pélissier (1930), Eddy Merckx (1970 y 1974) y Freddy Maertens (1976) comparten el récord de más victorias de etapa en un solo Tour. Sin embargo, el trono del mayor ganador de etapas lo ocupa hoy Mark Cavendish, con 35 triunfos, una marca que parecía inalcanzable hasta que el británico la hizo realidad.
También impresionan gestas como la de José Luis Viejo, quien en 1976 cruzó la meta con 22 minutos y 50 segundos de ventaja sobre sus perseguidores, la mayor diferencia en la llegada de una etapa. O la colosal escapada en solitario de Albert Bourlon en 1947: 253 kilómetros por delante del pelotón.
El icónico maillot amarillo, símbolo del líder de la clasificación general, ha sido portado durante más días por el belga Eddy Merckx: 97 jornadas en total a lo largo de siete participaciones. En una única edición, el récord de corredores que se lo han enfundado es de ocho, ocurrido en 1958 y repetido en 1987.
Merckx también comparte el récord de más victorias finales (cinco) con Jacques Anquetil, Bernard Hinault y Miguel Induráin. Lance Armstrong lo superó con siete títulos entre 1999 y 2005, pero fue posteriormente desposeído de todos por dopaje.
En otras clasificaciones, destacan Peter Sagan con siete maillots verdes (por puntos), Richard Virenque con siete maillots a lunares (montaña) y Tadej Pogacar, el joven prodigio esloveno, con cuatro maillots blancos consecutivos (mejor joven de 2020 a 2023).
Francia, país anfitrión, lidera el palmarés con 36 títulos. Sin embargo, uno de los corredores más queridos, Raymond Poulidor, nunca ganó el Tour, pese a haber subido ocho veces al podio (tres segundos puestos y cinco terceros) en 14 participaciones. Su constancia le ganó el corazón del público y el apodo de “el eterno segundo”.
En cuanto a participaciones, Sylvain Chavanel lidera con 18 Tours disputados entre 2001 y 2018, muestra de una longevidad admirable.
Las diferencias en la general han sido abismales en algunos años y microscópicas en otros. En 1952, Fausto Coppi le sacó 28 minutos y 17 segundos a Stan Ockers, la mayor diferencia desde la posguerra. En contraste, el Tour más ajustado fue el de 1989, cuando Greg LeMond venció a Laurent Fignon por apenas 8 segundos.
Henri Cornet sigue siendo el ganador más joven del Tour: tenía 19 años, 11 meses y 20 días cuando se coronó en 1904. En el extremo opuesto, Firmin Lambot ganó en 1922 con 36 años, 4 meses y 9 días. El vencedor de etapa más longevo fue Pino Cerami, con 41 años y más de tres meses, mientras que el más joven fue Fabio Battesini en 1931, con 19 años y poco más de cuatro meses.
La etapa más rápida de la historia fue en 1999, cuando Mario Cipollini voló a 50,355 km/h en un recorrido llano entre Laval y Blois. En términos de velocidad promedio en todo un Tour, el récord lo tiene Jonas Vingegaard, quien en 2022 completó la carrera a una media de 42,026 km/h.
Cada edición del Tour de Francia reescribe la historia del ciclismo, pero algunos récords parecen escritos en piedra. A medida que los corredores se alinean para la salida en Lille, el mundo estará atento a si alguno de estos hitos podrá ser igualado —o incluso superado— en las próximas tres semanas. La leyenda continúa.