El legendario tenista español Rafael Nadal ha cambiado por unos días la raqueta por el rol de espectador de lujo. El ganador de 22 títulos de Grand Slam se encuentra en Estados Unidos disfrutando como invitado del prestigioso Masters Tournament, celebrado en el icónico Augusta National Golf Club.
“Para mí el campo es mágico”, confesó Nadal en declaraciones a los medios del torneo, dejando ver su admiración por uno de los escenarios más emblemáticos del golf mundial. El mallorquín, reconocido amante de este deporte, destacó la belleza y singularidad del recorrido: “No hay un hoyo que puedas decir es malo; todos son especiales, preciosos”.
Nadal, que durante años siguió el torneo por televisión, aseguró que vivirlo en persona supera cualquier expectativa. “Lo que se aprecia por televisión es distinto a lo que ocurre cuando lo ves aquí. La dificultad en vivo la aprecias mucho más”, explicó, subrayando la exigencia técnica del campo.
Durante su estancia, el exnúmero uno del mundo ha seguido de cerca el desempeño de figuras como el norirlandés Rory McIlroy y el español Jon Rahm, a quienes ha acompañado en algunos recorridos junto a Ana Patricia Botín. Nadal no ha ocultado su entusiasmo por el rendimiento de ambos jugadores, especialmente en una edición que está dejando grandes emociones.
En lo deportivo, McIlroy domina con autoridad el torneo tras las dos primeras jornadas, con un acumulado de -12 y una ventaja de seis golpes sobre sus perseguidores. Por su parte, Rahm se mantiene más rezagado, a dieciséis impactos del liderato, en una clasificación que promete movimientos en los días decisivos.
Más allá de los resultados, la presencia de Nadal en Augusta añade un toque especial a esta edición del Masters, evidenciando cómo incluso las leyendas de otros deportes pueden rendirse ante la magia de uno de los templos más grandes del golf.