El FC Barcelona complicó seriamente sus opciones de acceder al ‘play-in’ de la Euroliga tras caer este viernes por 93-86 en la pista del AS Monaco Basket, en la penúltima jornada de la fase regular. El conjunto del Principado impuso su físico y profundidad en la segunda mitad para llevarse un duelo directo que deja a los azulgranas obligados a ganar en la última fecha.
Pese a las limitaciones de rotación —con solo ocho jugadores disponibles— el Mónaco encontró soluciones colectivas para desactivar a un Barça que dependió en exceso del acierto exterior y de la inspiración de Kevin Punter, máximo anotador del partido con 27 puntos. Las ausencias en la dirección de juego, especialmente las de Tomas Satoransky y Nico Laprovittola, pesaron en momentos clave, al igual que los problemas de faltas de Tornike Shengelia.
El inicio del encuentro fue prometedor para los visitantes. Con un quinteto alto y versátil, el equipo dirigido por Xavi Pascual arrancó con un parcial de 0-8 que le permitió dominar el primer cuarto (18-26), controlando el rebote y cerrando la pintura. Shengelia lideraba el ataque, generando juego para Clyburn y Punter, ambos efectivos desde el perímetro.
Sin embargo, el Mónaco reaccionó con intensidad. Elevó el nivel físico y castigó las pérdidas azulgranas en transición, con acciones destacadas de Begarin y el desequilibrio individual de Okoro. El partido se equilibró antes del descanso (46-44), impulsado también por el acierto exterior de Strazel y el trabajo interior de Daniel Theis.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro cambió definitivamente. Shengelia, condicionado por las faltas, tuvo que sentarse, y el Barça perdió presencia interior. Aunque los catalanes mantuvieron un gran porcentaje en triples (16 de 29), no lograron frenar la producción ofensiva local ni su dominio en los tiros libres (29 a 12).
El último cuarto evidenció las carencias defensivas del Barça. El Mónaco encontró puntos fáciles en transición y desde la línea, mientras que los visitantes se atascaron en ataque. Un intento final liderado por Brizuela no fue suficiente para revertir la situación.
Con esta derrota, el Barça queda obligado a jugarse su futuro europeo en la última jornada, cuando recibirá al Bayern Múnich en el Palau Blaugrana. A pesar del tropiezo, sigue dependiendo de sí mismo para asegurar un puesto en la repesca.