La operación, valorada en 3,900 millones de dólares, recibió el respaldo unánime de las 30 franquicias de las Grandes Ligas. La nueva pareja propietaria promete llevar a San Diego a la conquista de su primera Serie Mundial.
SAN DIEGO.— Los Padres de San Diego están a punto de comenzar una nueva etapa. Las Grandes Ligas de Béisbol aprobaron por unanimidad la venta de la franquicia al grupo encabezado por el empresario José E. Feliciano y su esposa, Kwanza Jones, en una operación valorada en 3,900 millones de dólares.
La decisión fue tomada este lunes durante una teleconferencia en la que participaron los propietarios de las 30 franquicias de MLB. El acuerdo todavía debe completar el proceso de cierre de la transacción con la familia Seidler, actual propietaria mayoritaria del club, algo que se espera ocurra durante las próximas semanas.
Feliciano asumirá oficialmente el papel de persona de control de los Padres, una responsabilidad que lo convertirá en la principal figura de autoridad del nuevo grupo propietario. Sin embargo, en lo deportivo habrá continuidad: el director ejecutivo Erik Greupner y el presidente de operaciones de béisbol y gerente general AJ Preller continuarán al frente de las operaciones diarias del equipo.
La presentación oficial de los nuevos propietarios está prevista para el lunes 24 de agosto a la 1:00 de la tarde, hora del Pacífico, en el Petco Park.
Más allá de la cifra multimillonaria de la operación, Feliciano y Jones llegan con una promesa que apunta directamente al corazón de los aficionados de San Diego: ganar la Serie Mundial.
“Nuestra ambición es clara: traer un campeonato de la Serie Mundial a San Diego”, señalaron ambos en un comunicado.
Los nuevos propietarios aseguraron que buscarán construir una organización capaz de competir por títulos de manera constante, al mismo tiempo que mantienen una relación cercana con los seguidores y con la comunidad.
Su proyecto contempla inversiones en todas las áreas de la organización, desde el desarrollo deportivo hasta la experiencia de los aficionados en Petco Park. También han expresado su intención de impulsar la innovación y fortalecer el vínculo entre el club y la ciudad.
El comisionado de MLB, Rob Manfred, aprovechó el anuncio para reconocer el trabajo realizado por la familia Seidler, especialmente bajo el liderazgo del fallecido Peter Seidler.
Durante ese período, los Padres se consolidaron como uno de los equipos más competitivos de la Liga Nacional y llegaron a la postemporada cuatro veces en los últimos seis años.
Manfred destacó además el impacto que tuvo la familia Seidler en la afición y en la comunidad de San Diego, al tiempo que agradeció su compromiso con la franquicia.
Ahora, los Padres quedan en manos de una nueva pareja que pretende mantener esa conexión con la ciudad y, sobre todo, llevarla un paso más allá.
José E. Feliciano y Kwanza Jones no son nuevos en el mundo de los negocios ni en el de la filantropía. Son esposos, socios empresariales desde hace años y cofundadores de la Iniciativa Kwanza Jones & José E. Feliciano, una oficina familiar creada en 2014.
Jones, además de empresaria e inversora, es artista y exatleta de la División I de la NCAA. Ha participado en las juntas directivas y labores de asesoría de instituciones como el Centro Médico Ronald Reagan de UCLA y el Teatro Apollo, además de haber presidido la junta directiva de Bennett College.
Feliciano, por su parte, es cofundador y socio gerente de Clearlake Capital Group. También ha formado parte de juntas directivas de importantes organizaciones, entre ellas los Juegos Olímpicos y Paralímpicos LA28, y Cedars-Sinai. Asimismo, es fideicomisario de la Universidad de Stanford.
A través de su plataforma familiar de inversión y filantropía, ambos han respaldado proyectos relacionados con educación, emprendimiento, salud, arte, cultura, impacto social y participación comunitaria.
Para Feliciano y Jones, convertirse en propietarios de los Padres representa algo más que una inversión financiera.
“Somos una familia ante todo, y convertirnos en propietarios de los Padres de San Diego significa unirnos a una familia aún más grande”, expresaron.
La pareja también dejó claro que pretende trabajar junto al equipo que ya existe, en lugar de comenzar desde cero. La continuidad de Greupner y Preller es una señal de que el nuevo grupo confía en la estructura deportiva construida durante los últimos años.
El reto, sin embargo, será enorme.
Los Padres cuentan con una de las aficiones más apasionadas de las Grandes Ligas y con una plantilla diseñada para competir. Ahora tendrán nuevos propietarios, nuevas expectativas y una meta que San Diego lleva décadas persiguiendo.
La Serie Mundial sigue siendo el sueño. Pero desde hoy, los Padres comienzan a escribir un nuevo capítulo para intentar convertirlo en realidad.