Los Orioles de Baltimore volvieron a imponer condiciones y firmaron una victoria contundente por 12-1 sobre los Dodgers de Los Ángeles este domingo, en un partido donde la ofensiva explotó desde el primer inning y nunca miró atrás.
El gran protagonista fue Colton Cowser, quien igualó su mejor marca personal con cuatro carreras impulsadas y sumó una actuación completa al conectar tres hits, incluido un jonrón. Cowser ha demostrado una vez más su capacidad para aparecer en los momentos clave, y esta fue la quinta ocasión en cuatro temporadas en la que produce al menos cuatro carreras en un juego.
A su lado brilló también Pete Alonso, quien aportó poder en el momento oportuno con un jonrón de tres carreras que terminó de ampliar la ventaja de Baltimore y dejó sin respuesta al bullpen de Los Ángeles.
Desde temprano, los Orioles marcaron el ritmo. En la primera entrada, atacaron sin piedad a Emmet Sheehan, llenando las bases y aprovechando cada oportunidad. Un sencillo de Samuel Basallo y un batazo corto de Cowser impulsaron dos carreras para abrir el marcador. Luego, Taylor Ward agregó más distancia con un jonrón solitario en la segunda entrada que puso el juego 3-1.
Cowser siguió encendido: en el tercer inning volvió a castigar con un cuadrangular solitario al jardín central y, más adelante, volvió a producir con un imparable con las bases llenas que llevó la ventaja a 6-1, obligando a los Dodgers a reorganizar su cuerpo de lanzadores sin éxito.
Mientras la ofensiva hacía estragos, el abridor Brandon Young mantuvo el control desde la lomita. Lanzó cinco entradas sólidas en las que permitió apenas una carrera y cinco imparables, consolidando una tendencia clave: Baltimore ha ganado 10 de los 12 juegos en los que él ha abierto esta temporada.
En contraste, Sheehan tuvo una tarde para el olvido. El derecho de Los Ángeles permitió seis carreras en apenas 3.1 entradas, incapaz de frenar una alineación que lo atacó desde el primer inning y nunca bajó el ritmo.
El golpe final llegó en la séptima entrada, cuando Alonso conectó su jonrón número 18 de la temporada, enviando un sinker a las gradas del jardín derecho para ampliar aún más la ventaja. Ya en la octava, Blaze Alexander añadió otro cuadrangular de dos carreras que selló la paliza.
Para los Dodgers, la derrota significó su segunda caída consecutiva, algo que no sufrían desde una breve racha negativa en mayo. Para los Orioles, en cambio, fue una declaración de poder: un equipo que no solo produce carreras, sino que lo hace con contundencia y en los momentos más oportunos.