DeLuca enciende a los Rays con un jonrón decisivo y Tampa Bay se impone 4-3 a los Nacionales.

Tampa Bay volvió a encontrar una de esas victorias que marcan el ritmo de una temporada. En una tarde tensa en el Tropicana Field, Jonny DeLuca se vistió de héroe al conectar un jonrón de dos carreras en la séptima entrada que le dio a los Rays un triunfo por 4-3 sobre los Washington Nationals.

El batazo llegó en el momento justo, cuando el juego parecía inclinarse hacia el lado visitante. Con un out y Yandy Díaz en base, DeLuca castigó un envío de Orlando Ribalta y mandó la pelota a las gradas del jardín izquierdo en un swing que cambió por completo el ambiente del estadio.

Para DeLuca, el momento tuvo un sabor especial: apenas en su regreso tras una lesión, ya había conectado un jonrón el viernes. Ahora, repitió la dosis con el batazo más importante de la jornada.

Pero el camino no fue sencillo para Tampa Bay. Los Nacionales llegaron con confianza, respaldados por un Dylan Crews oportuno que impulsó una carrera con doblete en la cuarta entrada, y por CJ Abrams, quien continuó su gran momento ofensivo con un jonrón en la sexta, su tercero consecutivo.

Ese batazo de Abrams puso a Washington arriba 3-1 y silenció por un instante a la afición local. Sin embargo, los Rays respondieron con paciencia y poder. Ryan Vilade recortó la diferencia con un jonrón solitario en la parte baja de esa misma sexta entrada, manteniendo viva la esperanza antes del golpe definitivo de DeLuca.

En el montículo, Nick Martínez cumplió con una apertura sólida de seis entradas en las que permitió tres carreras, dejando el juego en manos del bullpen. Allí, Garrett Cleavinger se quedó con la victoria como relevista, mientras que Kevin Kelly cerró el encuentro con autoridad en la novena para su tercer salvamento del año.

Más allá del resultado, Tampa Bay sigue mostrando una fortaleza notable en casa. Con este triunfo, los Rays mejoran su impresionante marca a 26-10 en el Tropicana Field y suman su octava serie ganada en los últimos nueve disputadas como locales, una señal clara de lo difícil que es salir vivo de su estadio.

Del otro lado, Washington ve cortada su buena racha como visitante, quedándose a las puertas de igualar un récord de la franquicia que no se alcanzaba desde la época de los Montreal Expos.

Al final, fue una noche de momentos: el poder de Abrams, la insistencia de Vilade y, sobre todo, el swing decisivo de DeLuca que terminó definiendo un duelo cerrado, de esos que se quedan en la memoria por su tensión y su desenlace.

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