La capitana de la Selección Nacional de Balonmano, Nancy Peña, representa un verdadero ejemplo de dedicación y éxito en el deporte dominicano. Graduada en Administración de Empresas gracias a una beca del programa PARNI, su historia está llena de sacrificios, logros y compromiso tanto dentro como fuera de las canchas.
Con 23 años de trayectoria en el balonmano, Nancy ha acumulado una impresionante colección de medallas, incluyendo tres oros en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Ahora, a sus 41 años, se prepara para buscar su cuarto oro en los Juegos del 2026, que se celebrarán en su tierra natal.
Nancy ha sido parte fundamental de la Selección Nacional en los últimos seis Juegos Centroamericanos y del Caribe. Su primera medalla de oro llegó en los Juegos de El Salvador en 2002, una experiencia que recuerda con orgullo. “Aquello fue una gran experiencia, ya que defendimos con toda la gallardía nuestra bandera tricolor”, expresa.
Cuatro años después, en los Juegos de Cartagena, la República Dominicana fue subsede del balonmano y el equipo obtuvo la medalla de plata en el Parque del Este. Sin embargo, fue en los Juegos de Mayagüez 2010 donde Nancy y su equipo regresaron a lo más alto del podio, conquistando nuevamente el oro. En 2018, en los Juegos de Barranquilla, repitieron la hazaña con otro oro, consolidando su posición como una de las figuras más importantes del deporte dominicano.
La vida de Nancy no ha estado exenta de desafíos. En los Juegos de Veracruz 2014, el equipo no pudo participar debido a problemas federativos, un golpe que no debilitó su determinación. Además de su rol como atleta, Nancy desempeña el cargo de vicepresidenta de la Federación Dominicana de Balonmano y trabaja en el Departamento de Contabilidad. Su día a día incluye largas jornadas laborales y entrenamientos nocturnos con la Selección Nacional.
“Han sido muchos años de trabajo, sacrificio, alegría, penas, pero ha valido la pena”, reflexiona Nancy, quien también recuerda cómo Felipe Payano, ministro de Deportes en aquel entonces, la nombró en el ministerio tras su graduación universitaria.
Nativa del sector Simón Bolívar, Nancy Peña se ha convertido en un símbolo de perseverancia y amor por el deporte. Su durabilidad como atleta es un testimonio de su compromiso, logrando mantenerse en la élite durante cuatro ciclos olímpicos y con la mirada puesta en un quinto.
Mientras se prepara para los Juegos del 2026, Nancy sigue inspirando a las nuevas generaciones de atletas a soñar en grande y luchar por sus metas. Su legado en el balonmano dominicano no solo está definido por sus medallas, sino también por su pasión, liderazgo y entrega inquebrantable.