La franquicia neoyorquina apuesta por la experiencia del exentrenador de los Kings para dar el salto definitivo en la NBA
Los New York Knicks oficializaron este lunes la contratación de Mike Brown como nuevo entrenador jefe del equipo, en una temporada en la que parten como uno de los grandes aspirantes al título de la NBA. La decisión llega casi un mes después del despido de Tom Thibodeau, tras la dolorosa eliminación ante los Indiana Pacers en la final de la Conferencia Este.
Brown, de 55 años, asume el cargo tras un proceso de selección prolongado, en el que los Knicks vieron frustrados sus intentos por negociar con otros técnicos como Ime Udoka (Houston Rockets) o Chris Finch (Minnesota Timberwolves). Finalmente, la directiva optó por un entrenador con amplio recorrido y un palmarés probado.
“Tras un exhaustivo y extenso proceso de búsqueda, nos complace anunciar a Mike Brown como entrenador jefe de los New York Knicks”, declaró el presidente de la franquicia, Leon Rose, en un comunicado oficial. “Mike ha entrenado en los escenarios más importantes de nuestro deporte y aporta a nuestra organización su pedigrí de campeón”.
Brown, que fue despedido de manera inesperada por los Sacramento Kings en diciembre pasado, había llevado al equipo californiano a romper una sequía de 16 años sin playoffs en 2023. Con un perfil respetado por su liderazgo y capacidad táctica, el estadounidense ha sido reconocido como Entrenador del Año en dos ocasiones (2009 y 2023).
Su currículum también incluye una aparición en las Finales de 2007 con los Cleveland Cavaliers de un joven LeBron James y cuatro títulos de campeón como asistente: uno con los San Antonio Spurs (2003) y tres con los Golden State Warriors (2017, 2018 y 2022).
En Nueva York, Brown hereda un equipo reconstruido por Thibodeau, quien durante cinco temporadas devolvió la competitividad a la franquicia, aunque sin lograr el objetivo de alcanzar las Finales, ausentes desde 1999. Pese a incorporaciones de alto perfil como la de Karl-Anthony Towns, el equipo no pudo dar el salto definitivo.
Con las lesiones de figuras clave en equipos rivales como Tyrese Haliburton (Pacers) y Jayson Tatum (Celtics), el camino en el Este podría allanar la ruta hacia el campeonato para unos Knicks que, con Brown al mando, buscarán capitalizar su momento y poner fin a décadas de espera por la gloria.