



SANTO DOMINGO. El destacado exjugador dominicano de baloncesto, Luis Felipe López, ha sido oficialmente exaltado al prestigioso Salón de la Fama del Baloncesto del Bronx, en la ciudad de Nueva York. López fue honrado por su brillante trayectoria como jugador, la cual comenzó en la Escuela Secundaria Rice High School y continuó en la Universidad de Saint John’s, donde brilló entre 1994 y 1998.
El ceremonial, que marca la cuarta edición del Salón de la Fama del Bronx, tuvo lugar en el Villa Barone Manor, ubicado en el 737 de El Bronx. Además de López, también fue exaltado el exjugador de la selección de Puerto Rico, Ángelo Cruz, junto a otros exjugadores prominentes como Malik Sealy, Ed Pinckney, William Modeste, y Jim Couch.
Nacido en el Ensanche Libertad en Santiago, Luis Felipe López se destacó en las ligas de secundaria estadounidenses, llegando a ser considerado uno de los mejores jugadores del país y siendo portada de Sports Illustrated al inicio de su carrera universitaria. Su talento y esfuerzo lo llevaron a ser reclutado en la primera ronda del draft de la NBA en 1998, ocupando el puesto número 24 por San Antonio Spurs, que lo transfirió de inmediato a los Grizzlies de Vancouver. A lo largo de su carrera, también jugó para los Washington Wizards y Minnesota Timberwolves, hasta su retiro en 2002.
López es reconocido no solo por sus logros en la NBA, sino también por sus aportes al baloncesto en la República Dominicana. Fue parte fundamental de la selección nacional, con la que obtuvo la medalla de plata en el Centrobasket de 1995 celebrado en Santo Domingo, siendo además uno de los mejores anotadores del torneo.
López asistió al evento acompañado de su madre, Carmen María López Alix, y su hermano Anthony, quienes han sido pilares de apoyo a lo largo de su vida y carrera. También estuvieron presentes figuras de la diáspora dominicana en Nueva York, incluyendo el cónsul general Jesús “Chú” Vásquez Martínez, quien entregó a López una bandera dominicana en honor a su contribución a la diáspora en Nueva York y a su destacada trayectoria en el deporte.
Durante su discurso de agradecimiento, López expresó su gratitud hacia Dios, su familia, sus amigos de El Bronx y Washington Heights, y a sus mentores en la Rice High School y la Universidad de Saint John’s. Agradeció también al cónsul Vásquez y a los exjugadores de la selección nacional Eduardo Gómez y José “Grillo” Vargas, quienes lo acompañaron en el acto.
“Quiero darle gracias a Dios por hacerse cargo de mi vida y todos los retos de ella, a mis padres, hermanos e hijos y mis amigos de El Bronx y Washington Heights. Felicito a los exaltados esta noche conmigo”, comentó emocionado. También recordó la importancia que el baloncesto ha tenido en su vida, así como las enseñanzas de sus entrenadores y mentores.
Entre los múltiples logros de Luis Felipe López se encuentra el haber sido electo Jugador Más Valioso del McDonald’s All-American —el juego de estrellas para jugadores de secundaria de todo Estados Unidos— y ser incluido en el Quinteto Todos Estrellas de la Conferencia Big East en los años 1997 y 1998. Su carrera es un testimonio de dedicación y excelencia, y su ingreso al Salón de la Fama del Bronx representa el reconocimiento a su legado en el baloncesto y a su rol como embajador del deporte y la comunidad dominicana en el extranjero.
Con su ingreso al Salón de la Fama del Bronx, Luis Felipe López se une a una élite de figuras que han dejado una huella indeleble en el baloncesto y se consolida como un referente para futuras generaciones de jugadores dominicanos.