A partir de la temporada 2026, las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) darán un paso histórico hacia la automatización, al implementar oficialmente el sistema conocido como Automated Ball/Strike System (ABS), también apodado como el sistema de “umpires robots”.
La decisión fue aprobada por el comité de competencia de MLB, compuesto por once miembros, quienes votaron a favor de incorporar esta tecnología que ha sido probada en ligas menores desde hace varias temporadas.
El nuevo sistema representa un punto medio entre la intervención total de la inteligencia artificial y la tradición del juicio humano. No reemplazará completamente a los umpires, sino que permitirá desafiar algunas decisiones clave sobre bolas y strikes durante el partido.
El sistema estará respaldado por la tecnología Hawk-Eye, ya utilizada en deportes como el tenis y el cricket, que rastrea con precisión la trayectoria del lanzamiento en relación con la zona de strike personalizada de cada bateador.
Cuando un jugador —bateador o receptor— considere que una decisión de bola o strike fue errónea, podrá solicitar un desafío. Entonces, la imagen generada por Hawk-Eye se transmitirá casi en tiempo real mediante una red privada 5G proporcionada por T-Mobile, bajo su división de Soluciones de Red Avanzadas.
La repetición de la jugada se mostrará en el estadio y a los espectadores que siguen la transmisión en vivo. Si la llamada fue incorrecta, se revoca; si fue correcta, se confirma. En ambos casos, el proceso busca ser ágil y causar la menor interrupción posible en el desarrollo del juego.
Aunque MLB ya ha implementado repeticiones de video desde 2008, esta será la primera vez que las decisiones de bola y strike —consideradas tradicionalmente como intocables— estarán sujetas a revisión. Esto marca una transformación profunda en el modo en que se arbitra el juego.
El ABS no solo pretende aumentar la precisión y justicia en decisiones clave, sino también reducir la frustración de jugadores y entrenadores por errores humanos notorios. Sin embargo, los umpires seguirán desempeñando un rol fundamental en el campo, particularmente en jugadas en bases, reglas de interferencia y gestión del ritmo del juego.
La incorporación del ABS Challenge promete más transparencia y menos polémica, pero también abre el debate sobre cuánto debe intervenir la tecnología en un deporte con profundas raíces tradicionales.
Con su implementación en 2026, la MLB se une al creciente grupo de ligas deportivas que apuestan por la tecnología como aliada en la búsqueda de la perfección arbitral, sin perder de vista la esencia competitiva del deporte.