Los bates de los Chicago Cubs están completamente encendidos… y los New York Mets siguen atrapados en una pesadilla.

Chicago arrolla y Nueva York se hunde

Los Cachorros firmaron una contundente victoria 12-4 sobre los Mets en el Wrigley Field, extendiendo la racha negativa de Nueva York a nueve derrotas consecutivas, la peor en dos décadas. El resultado no solo confirma el mal momento de los Mets, sino también el despertar ofensivo de un equipo de Chicago que parece haber encontrado finalmente su ritmo.

Desde el inicio de la temporada, el dirigente Craig Counsell insistía en que la ofensiva terminaría respondiendo. Esa confianza hoy se traduce en números: los Cubs han encadenado tres juegos seguidos anotando 10 o más carreras, algo que no lograban desde septiembre de 2019.

La victoria del viernes fue un reflejo del aporte colectivo. Nico Hoerner continuó con su espectacular inicio de campaña, mientras que el prospecto venezolano Moisés Ballesteros se robó el show con un jonrón de tres carreras.

En total, Chicago conectó tres cuadrangulares y volvió a demostrar profundidad en todo su orden ofensivo, un factor clave en esta racha positiva.

Con este resultado, los Cachorros alcanzaron marca de 10-9, superando el .500 por primera vez en la temporada. Más impresionante aún: suman cinco juegos consecutivos anotando al menos siete carreras, algo que la franquicia solo ha logrado en 13 ocasiones desde 1900.

No registraban una seguidilla similar desde julio de 2023, y no han conseguido extenderla a seis juegos desde 1930, lo que pone en perspectiva lo especial de este momento ofensivo.

Mientras Chicago vive uno de sus mejores tramos recientes, los Mets atraviesan el lado opuesto de la moneda. Su pitcheo sigue mostrando grietas y la ofensiva no logra compensar, profundizando una crisis que ya empieza a generar presión dentro de la organización.

Por ahora, la historia es clara: unos Cachorros en ascenso… y unos Mets que no encuentran cómo detener la caída.

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