Casi un mes después del frenesí inicial de la agencia libre en la NBA, el mercado se ha enfriado. Sin embargo, algunos nombres destacados siguen sin contrato, ya sea por complicaciones salariales, incertidumbre física o simplemente por falta de ofertas adecuadas.
A continuación, repasamos a los 10 mejores agentes libres que todavía están disponibles, sus equipos anteriores y el contexto que complica su fichaje.
El base australiano Josh Giddey fue una de las sensaciones tras el receso del Juego de las Estrellas, promediando 21,2 puntos, 10,7 rebotes y 9,3 asistencias. A pesar de ser agente libre restringido, los Bulls aún no cierran su renovación, lo que genera dudas sobre su continuidad. Todo indica que busca una remuneración acorde a su crecimiento estelar.
A sus 22 años, Kuminga sigue mostrando destellos de estrella, aunque su papel en la rotación de los Warriors ha sido irregular. La lesión de Stephen Curry le abrió minutos en los playoffs, pero los de San Francisco aún no encuentran una oferta de firma e intercambio que les convenza. Su futuro permanece en el limbo.
Uno de los anotadores más prometedores de su generación, Thomas jugó apenas 25 partidos en la última temporada debido a una lesión. Con 23 años, es una pieza clave en la reconstrucción de los Nets, especialmente tras el traspaso de Cam Johnson. Aunque su continuidad parece lógica, el acuerdo aún no se concreta.
Beasley resurgió como uno de los mejores suplentes de la liga, con 981 puntos desde el banco, la segunda mejor marca en la NBA. Sin embargo, su presente está empañado por una investigación federal por apuestas, lo que podría disuadir a los equipos interesados hasta que se aclare su situación.
Grimes brilló en su tramo con los Sixers, promediando 21.9 puntos y un impresionante 59.2% de acierto en tiros de campo. A sus 25 años, parece listo para dar el salto como titular. Sin embargo, las restricciones del convenio colectivo han trabado las negociaciones, según explicó el propio Daryl Morey.
Con 39 años y una carrera llena de logros, Horford podría estar contemplando el retiro. El veterano dominicano ha ganado más de 285 millones de dólares y ya cuenta con un anillo de campeón. Si decide seguir jugando, podría ser un valioso mentor en algún equipo contendiente.
El ex MVP promedió 13,3 puntos, 6,1 asistencias y 4,9 rebotes en 75 partidos, pero rechazó su opción de jugador de $3,4 millones. Aunque Denver no cierra la puerta a su regreso, su situación recuerda a lo ocurrido con Lakers y Clippers, que también lo dejaron ir. A sus 36 años, aún puede aportar desde la banca.
Brogdon fue uno de los jugadores más consistentes en un equipo en plena reconstrucción. Aunque sus números desde la línea de tres fueron los peores de su carrera, su liderazgo y experiencia lo hacen una opción atractiva como base suplente. Lo que no se espera es que firme un contrato similar al anterior.
Con 28 años, Coffey ha demostrado ser un jugador de rol confiable. Aun así, quedó fuera de la rotación de playoffs de los Clippers. Su intención de cobrar más que el contrato mínimo podría alejar a los interesados debido a las restricciones del nuevo convenio colectivo.
Simmons fue descartado en la postemporada, pero aún tiene cualidades que podrían ser útiles: manejo de balón, defensa y versatilidad física. Luego de que Brooklyn lo liberara, su valor de mercado cayó drásticamente, pero podría convertirse en una ganga si algún equipo ignora su bajo rendimiento ofensivo.
A pesar del aparente silencio en el mercado, varios equipos siguen ajustando sus plantillas de cara a los campamentos de entrenamiento que inician en octubre. Entre veteranos con experiencia y jóvenes con potencial, la segunda ola de fichajes podría traer sorpresas. Estos diez nombres seguramente estarán en el radar de más de una franquicia.