Jones-García, Mañón y Brea destacan entre los talentos jóvenes que buscan dejar su huella en la mejor liga del mundo.
La Liga de Verano de la NBA en Las Vegas, recientemente conquistada por los Charlotte Hornets, fue mucho más que un torneo de fogueo: fue la gran vitrina donde jóvenes talentos mostraron su valía. Entre ellos, tres dominicanos se robaron la atención de fanáticos y scouts: David Jones-García, Chris Mañón y Koby Brea, quienes ahora apuntan directamente a un futuro en la élite del baloncesto.
David Jones-García fue una de las sensaciones con los San Antonio Spurs, donde promedió 21.6 puntos, 6.2 rebotes y 3.8 asistencias por partido. Su actuación le valió un lugar en el primer quinteto ideal del torneo, compartiendo méritos con figuras como Nique Clifford, Kyle Filipowski, Jordan Miller y Terrence Shannon Jr.
A pesar de haber recibido una atractiva oferta de cerca de un millón de dólares por parte del Olympiakos de Grecia, Jones-García rechazó la oportunidad de jugar en Europa para continuar su proceso con los Spurs, equipo que le otorgó un contrato de doble vía.
Con 6’5’’ de estatura y una intensidad defensiva notable, Chris Mañón, nacido en Nueva Jersey pero de sangre dominicana, sorprendió a muchos en la Liga de Verano. Tras una actuación destacada con los Warriors, los Lakers no dudaron en ofrecerle también un contrato dual. En 18 minutos promedio por partido, registró 11 puntos, cinco rebotes, dos asistencias, 1.4 robos y 1.6 tapones, consolidándose como un jugador completo y de gran IQ de juego.
Aunque su nacionalización dominicana está limitada por las reglas de FIBA —que exigen tener pasaporte del país antes de los 16 años—, su inclusión en futuros procesos no se descarta.
Koby Brea, seleccionado en el draft por los Golden State Warriors y transferido a los Phoenix Suns, es otro dominicano que ha despertado interés. Su principal fortaleza es el tiro de tres puntos, habilidad que demostró en la Universidad de Kentucky y ratificó en la Liga de Verano. Los Suns también le otorgaron un contrato de doble vía.
Frente a la creciente participación de jugadores dominicanos en el extranjero, la Federación Dominicana de Baloncesto (Fedombal) ha comenzado a trabajar desde edades más tempranas. Reduciendo la edad de captación a los 12 años, busca asegurar la documentación necesaria para que talentos nacidos o criados fuera del país puedan representar a la selección sin ocupar el limitado cupo de nacionalizados.
El objetivo es evitar situaciones como las de James Feldeine y Sadiel Rojas, quienes, pese a ser de ascendencia dominicana, solo han podido jugar con la selección bajo el estatus de nacionalizados, según lo establece la normativa de FIBA.
A diferencia de figuras como Jean Montero y Andrés Feliz, quienes han desarrollado sus carreras principalmente en España, Jones-García, Mañón y Brea han decidido apostar por el sueño NBA. Incluso Chris Duarte, tras pasar por la liga estadounidense, decidió probar suerte en Puerto Rico.
En categorías menores también hay antecedentes, como los de Weisner Pérez y Frank Siaca, quienes representaron al país como nacionalizados en torneos FIBA U18 y U19, respectivamente.
El futuro del baloncesto dominicano parece más prometedor que nunca, con una nueva generación decidida a dejar su marca, ya sea en la NBA o en otros escenarios de alto nivel.