por Román Polanco.
A sus 36 años, Lebrón James retorna de una lesión de tobillo que lo mantuvo fuera de las canchas por seis semanas, perdiéndose unos 20 partidos, y brinda a los Lakers nuevamente la oportunidad de ser competidores por el título de la NBA.
A pesar de las múltiples lesiones que han aquejado a los Laguneros en la presente temporada siguen siendo uno de los equipos más peligrosos en el universo del mejor basket, y es uno, o quizás el gran favorito junto los Jazz de Utah o Soles de Phoenix para ostentar la representación del Oeste en las finales que se avecinan.
Lebrón ha vuelto y llena de esperanzas, tanto al equipo como a sus compañeros para volver a ser campeones del mejor basket del mundo, con todo y haber caído varias posiciones en la tabla.
Con la adquisición de último momento de Andre Drummond, sumado al dueto de James y Davis, brinda un amplio margen en la zona pintada y la oportunidad a los tiradores del perímetro de aporta puntos.
Durante los primeros encuentros después del retorno de James ha quedado en evidencia que el quinteto debe adaptarse a jugar juntos y con menos de ocho juegos de la regular y en el sexto puesto de la poderosa Conferencia Oeste, esto puede pasarle factura y quedar fuera en una primera ronda.
Si la situación actual no cambia estarían enfrentando un fuerte equipo de Los Angeles Clippers en una posible primera ronda, quienes tienen a Serge Ibaka en situación de día a día por un estirón en la espalda, pero que podría estar de vuelta y completar uno de los equipos más ofensivos y con fuerte defensa para el inicio de los playoffs.
En una segunda ronda pueden verse con uno de los dos equipos que han emergido y tienen de sus mejores campañas en años, como son Utah y Phoenix, aunque no se puede menospreciar la experiencia y fortalezas que tiene el equipo de Los Angeles.
El entrenador Frank Vogel ha expresado su optimismo y confianza, dejando de lado las preocupaciones de que al equipo le hace falta mejorar la química para ser competitivos en las semifinales que se avecinan y dijo que el trayecto puede ser un poco accidentado si la situación no cambia, pero tiene buenos jugadores que pueden aportar en su momento, junto a uno de los mejores dúos con James y Davis, que pueden dar el pase a Los Angelinos de la final.
“No tenemos suficiente tiempo para que estos chicos encuentren realmente la química necesaria para los playoffs, pero vamos a hacer lo mejor posible; y encontraremos la química y tendremos éxitos en los playoffs”, dijo Vogel luego del partido de retorno de James frente a los Sacramento Kings la pasada semana.
Los Lakers han demostrado en el pasado que a pesar de las lesiones y malas rachas pueden adaptarse y ser el equipo a vencer, además cuentan con el mejor jugador de la NBA, en Lebrón James.
Y con la recuperación por completo de Anthony Davis tienen la cabeza puesta en las finales.