
El fútbol dominicano ha experimentado un notable crecimiento en la última década, logrando hitos históricos como participar en los Juegos Olímpicos, ser sede del Mundial Sub-17 femenino y clasificar por primera vez a la Copa Oro. Sin embargo, este desarrollo no ha impactado positivamente las condiciones laborales de los árbitros, quienes enfrentan salarios bajos y falta de incentivos en la Liga Dominicana de Fútbol (LDF).
Raymundo Féliz, el único árbitro dominicano que vive exclusivamente de esta profesión, se destaca como una excepción en un panorama marcado por desigualdades. Féliz, árbitro internacional con gafete FIFA, puede llegar a ganar hasta 60,000 dólares al año en eventos internacionales. Su salario depende de la actividad que realice, con pagos que oscilan entre 200 y 550 dólares por partido, dependiendo de si están avalados por la FIFA.
“Siempre llegamos dos días antes del evento y partimos un día después de culminado. Es un trabajo rentable siempre y cuando tengas el aval de la FIFA”, comenta Féliz, quien participó en el Mundial de Catar 2022.
En contraste, los árbitros locales de la LDF reciben compensaciones que no han cambiado desde el inicio de la liga en 2015. Los principales ganan apenas RD$4,900 por partido, mientras que los asistentes perciben RD$3,800. Con un máximo de tres partidos al mes, sus ingresos no superan los RD$14,700 y RD$11,400, respectivamente, cifras insuficientes para mantener una familia.
“El sueldo es un aspecto fundamental en cualquier trabajo. Realmente necesitamos una mejoría salarial, tenemos 10 años de liga sin un aumento”, expresó un árbitro de la liga.
Este descontento llevó a manifestaciones, como una protesta pacífica realizada durante un partido de la temporada pasada, exigiendo mejoras salariales.
Consciente de la situación, Féliz lidera la creación de la Asociación Dominicana de Árbitros de Fútbol (ADAF), con el objetivo de establecer un diálogo con la Federación Dominicana de Fútbol (Fedofútbol) y los clubes de la liga.
“A todos nos conviene estar unidos porque solo de esa manera llegaremos a un convenio. Luego de conformada esa organización, sé que saldrá algo bueno de ahí”, afirmó Féliz.
El arbitraje es una labor indispensable en el fútbol. Sin árbitros, no hay partidos, sin importar que los jugadores sean figuras como Lionel Messi o Kylian Mbappé. Sin embargo, en República Dominicana, muchos árbitros deben tomar este trabajo como una segunda opción debido a las limitaciones económicas.
El crecimiento del fútbol dominicano exige que las condiciones laborales de los árbitros estén a la altura de los avances logrados en el deporte. Lograr un trato justo para los árbitros será fundamental para seguir impulsando el desarrollo del balompié en el país.