SANTO DOMINGO.– El legado del exlanzador zurdo Johnny Rafael Olivo Tavárez será inmortalizado en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, tras ser anunciado como nuevo miembro de la Clase del 60 Ceremonial, cuya exaltación se celebrará el domingo 15 de noviembre en el auditorio del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
La información fue dada a conocer por el presidente del Comité Permanente del Pabellón de la Fama, doctor Dionisio Guzmán, quien destacó la trayectoria del nativo de Gurabo, Santiago, como una de las más sobresalientes en la historia del béisbol amateur dominicano.
Olivo, considerado uno de los mejores serpentineros aficionados del país y del continente en su época, acumuló una carrera brillante con la selección nacional, en la que militó durante 14 años como abridor estelar. En total, jugó 23 años en el béisbol superior de Santiago y el Distrito Nacional.
Su hoja de vida incluye la conquista de cinco medallas de oro con el equipo dominicano, incluyendo dos en eventos oficiales. Entre sus logros más memorables figura la medalla de oro obtenida en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de La Habana 1982, así como la plata en los Juegos Panamericanos de San Juan 1979.
A nivel internacional, Olivo registró cerca de 20 victorias, destacándose por actuaciones históricas ante potencias del béisbol mundial. En 1976 fue seleccionado como mejor lanzador zurdo del Cuadrangular Internacional de Puerto Rico, donde terminó con récord de 2-0. Ese mismo año brilló en la Serie Mundial Amateur de Cartagena, venciendo a Cuba y China.
Uno de los hitos más significativos de su carrera fue derrotar en múltiples ocasiones a la selección cubana, incluyendo un triunfo en 1977 frente al estelar Antonio Huelga durante los Juegos Universitarios Centroamericanos. También sobresalió en los Juegos Panamericanos de 1979, donde blanqueó a Estados Unidos 2-0 y venció a Venezuela 5-3, resultados clave para la medalla de plata dominicana.
En 1981 fue pieza importante en la obtención del bronce en la Copa Intercontinental de Edmonton, y al año siguiente alcanzó la cúspide de su carrera al liderar la histórica victoria sobre Cuba en La Habana, guiando al país a una de sus preseas más emblemáticas.
Olivo también representó a la República Dominicana en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, donde participó como relevista, así como en múltiples eventos internacionales, consolidando su estatus como figura clave del béisbol nacional.
El exlanzador nació el 12 de enero de 1953 y falleció el 19 de septiembre de 2000. Su elección forma parte de un grupo especial de atletas destacados antes de la década de los 90, en el marco del 60 aniversario del Pabellón de la Fama.
Con su exaltación, Johnny Olivo recibe el más alto honor del deporte dominicano, asegurando su lugar eterno entre las grandes leyendas del país.