Irán rescata un empate ante Nueva Zelanda en un debut mundialista marcado por la tensión.

La selección de Irán debutó en la Copa Mundial 2026 con un empate 2-2 frente a Nueva Zelanda en un partido intenso y cargado de simbolismo, disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles bajo un ambiente marcado por protestas políticas dentro y fuera del recinto.

Los neozelandeses estuvieron dos veces al frente en el marcador gracias a una destacada actuación de Elijah Just, autor de los goles en los minutos 7 y 55. Sin embargo, el conjunto asiático mostró capacidad de reacción y logró igualar en ambas ocasiones mediante Ramin Rezaeian al minuto 32 y Mohammad Mohebi al 64.

Con el resultado, el Grupo G quedó completamente equilibrado luego del empate 1-1 entre Bélgica y Egipto disputado horas antes.

Más allá de lo deportivo, el encuentro estuvo rodeado de una fuerte carga política. Cientos de integrantes de la comunidad iraní residente en Los Ángeles se congregaron en los alrededores del estadio para manifestarse contra el gobierno de Teherán, utilizando la visibilidad del Mundial como plataforma para denunciar la situación que atraviesa su país.

Muchos de los asistentes exhibieron la antigua bandera iraní previa a la revolución de 1979 y lanzaron consignas exigiendo libertad y cambios políticos. Las manifestaciones también se trasladaron a las gradas, donde se escucharon tanto aplausos como abucheos durante la interpretación del himno nacional iraní.

Pese al ambiente de tensión, los jugadores mantuvieron la concentración y protagonizaron uno de los partidos más entretenidos de la jornada, que concluyó con cuatro empates en total.

Nueva Zelanda sorprendió desde los primeros minutos con la velocidad de sus ataques. Elijah Just abrió el marcador apenas al minuto 7 y volvió a adelantar a los oceánicos en el segundo tiempo, consolidándose como la figura del encuentro.

Irán respondió con paciencia y carácter. Rezaeian encontró el empate antes del descanso y, tras el segundo golpe neozelandés, Mohebi apareció para establecer el definitivo 2-2, resultado que mantiene abiertas las aspiraciones de ambas selecciones en la fase de grupos.

Otro de los focos de atención fue la presencia del defensor neozelandés Tim Payne, quien se convirtió en un fenómeno viral durante la última semana al multiplicar exponencialmente su popularidad en redes sociales.

Para Irán, el estreno llega después de semanas complicadas. La selección tuvo que modificar su base de concentración y afrontar diversos contratiempos logísticos derivados de la situación política en Oriente Medio, factores que incluso pusieron en duda su participación en el torneo.

Sin embargo, una vez rodó el balón, el protagonismo volvió a recaer sobre el terreno de juego. Allí, Irán y Nueva Zelanda ofrecieron un duelo vibrante que dejó emociones, goles y un reparto de puntos que mantiene al Grupo G completamente abierto de cara a la próxima jornada.

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