NUEVA YORK — En un escenario tan emblemático como el Yankee Stadium, Vladimir Guerrero Jr. continúa escribiendo su propia historia de grandeza en octubre. El toletero dominicano de los Toronto Blue Jays conectó este martes su tercer jonrón consecutivo en la Serie Divisional de la Liga Americana, una hazaña que lo coloca al lado de una leyenda del béisbol: Hank Aaron.
Guerrero Jr., de 26 años, se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia de las Grandes Ligas en iniciar una postemporada con tres partidos seguidos con jonrón y múltiples carreras impulsadas, una marca que solo Aaron había logrado anteriormente en 1969, según datos de OptaStats.
El batazo histórico llegó en la parte alta de la primera entrada, con un corredor en base, frente al zurdo Carlos Rodón. Guerrero no perdonó una recta y envió la pelota a lo profundo del jardín izquierdo, silenciando momentáneamente a los aficionados locales y colocando a Toronto arriba en el marcador desde temprano.
Lo de Vladdy ya no es casualidad. Es su tercera explosión ofensiva consecutiva en esta serie, y lo hace en un estadio donde se ha sentido como en casa. De hecho, es el mejor bateador visitante en el Yankee Stadium en los últimos cinco años, y volvió a demostrarlo frente a su lanzador favorito: Guerrero ahora acumula 10 hits en 17 turnos ante Rodón.
La actuación de Guerrero no se limitó a su poder con el bate. En la tercera entrada, también dejó ver su atleticismo al anotar desde segunda base con un sencillo de Ernie Clement. A pesar de que no es conocido por su velocidad, alcanzó las 29.3 pies/segundo según Statcast, apenas por debajo del estándar de velocidad élite en MLB (30 pies/segundo). Coronó la carrera con una espectacular zambullida de cabeza hacia el plato, desatando la euforia en el dugout canadiense tras ser decretado «safe» por el árbitro Jordan Baker.
Aunque los Blue Jays cayeron finalmente por 9-6 en el Juego 3, el protagonismo de Guerrero fue innegable. En su siguiente aparición al plato, los Yankees optaron por caminarlo intencionalmente, señal del respeto —o temor— que se ha ganado durante esta serie.
Esta actuación llega en un año muy especial para el dominicano, quien firmó antes de la temporada un contrato récord de 500 millones de dólares con Toronto. Desde entonces, ha estado a la altura del reto, transformándose en el verdadero «superhéroe» de los Blue Jays.
Con la serie aún abierta y al rojo vivo, Vladimir Guerrero Jr. sigue demostrando que no solo heredó un apellido legendario, sino que está decidido a forjar el suyo propio, a punta de batazos y momentos memorables.