Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 también serán escenario de gestos de respeto y solidaridad. La organización confirmó que la bandera de Guyana ondeará a media asta durante la celebración del evento, mientras que la delegación de Venezuela competirá con un crespón negro en sus uniformes, en honor a las víctimas de recientes tragedias ocurridas en ambos países.
La decisión fue anunciada por el presidente de Centro Caribe Sports, Luis Mejía Oviedo, al concluir la asamblea del organismo celebrada este miércoles en el Hotel Embajador, en Santo Domingo. Explicó que ambas medidas fueron aprobadas luego de las solicitudes presentadas por los comités olímpicos de Guyana y Venezuela.
En el caso de Guyana, la autorización responde al duelo nacional decretado por el presidente Mohamed Irfaan Ali tras el naufragio del ferry MV Barima, ocurrido el pasado 18 de julio mientras cubría la ruta entre Georgetown y Port Kaituma, en la Región Uno.
De acuerdo con las cifras oficiales compartidas durante la reunión, 69 personas fueron rescatadas con vida, 27 fallecieron y otras 83 permanecen desaparecidas. Como muestra de respeto a las víctimas y en consonancia con los tres días de duelo nacional establecidos por el Gobierno guyanés, la bandera del país permanecerá a media asta durante el desarrollo de los Juegos.
Por su parte, la delegación de Venezuela recibió la aprobación para portar un crespón negro en sus uniformes como símbolo de luto por las víctimas del doble terremoto que sacudió el estado La Guaira el pasado 24 de junio.
Según la información presentada por el Comité Olímpico Venezolano durante la asamblea, el desastre dejó más de 5,000 personas fallecidas y afectó a más de 128,000 familias. El distintivo acompañará a los atletas venezolanos durante toda su participación en la cita deportiva regional como un homenaje a quienes perdieron la vida y a las comunidades afectadas.
Con estas decisiones, Centro Caribe Sports reafirma que los Juegos Centroamericanos y del Caribe no solo representan una celebración del deporte, sino también un espacio para la solidaridad entre las naciones participantes, recordando que, incluso en medio de la competencia, hay momentos en los que el respeto y la unidad trascienden los resultados.