Santo Domingo, República Dominicana – A pesar de la reciente racha negativa de los Tigres del Licey, el manager Gilbert Gómez sigue confiando en el talento de su equipo y en el trabajo de su cuerpo de entrenadores. Tras la derrota 5-3 ante los Gigantes del Cibao el miércoles por la noche, Gómez expresó su optimismo y aseguró que el grupo tiene la capacidad para mejorar.
«Tenemos el talento para jugar mejor. Al final lo que importa es la ejecución, pero confío en los jugadores y los coaches, ya que veo la forma en la que trabajan cada día», afirmó Gómez en la rueda de prensa posterior al partido.
El dirigente reconoció que los equipos atraviesan rachas difíciles en algún momento de la temporada, algo que es inevitable en el béisbol. Sin embargo, destacó la importancia de mantener la calma y el enfoque, confiando en que el equipo podrá superar este bache con el trabajo conjunto de jugadores, entrenadores, gerentes y directivos.
“Confío en nuestro grupo de jugadores y coaches que día a día trabajan en el plan contra el pitcher contrario. No podemos entrar en pánico. La clave es jugar un béisbol completo por nueve entradas, donde se combinen bateo, defensa y pitcheo, y también se tengan en cuenta las pequeñas cosas», agregó.
Sobre la actuación del pitcher Raúl Valdés, quien hizo su debut con el equipo, Gómez indicó que aunque el lanzador zurdo se encuentra saludable, su control no estuvo a la altura de sus expectativas. A pesar de esto, Gómez se mostró positivo, confiando en que Valdés hará los ajustes necesarios para mejorar en sus próximas salidas.
“Raúl está saludable, pero es el primero que diría que su comando no estuvo como hubiera querido. Con algunos bateadores pudo localizar su recta y sus rompientes, pero el comando consistentemente a través de la noche no estuvo donde él quería. Estamos positivos en que va a hacer los ajustes”, explicó Gómez.
El manager también destacó el buen trabajo defensivo del equipo, especialmente en lo relacionado con el control de los corredores en base, a pesar de una base robada que los Gigantes lograron. Además, elogió la labor del catcher Jair Camargo, quien ha sido clave durante toda la temporada.
A pesar de las dificultades en el juego, Gómez destacó que el equipo nunca se rindió y estuvo cerca de igualar el marcador en el final. “Comenzamos el partido abajo rápidamente, los muchachos nunca se quitaron y llegamos a tener el empate en el plato. Las cosas no salieron como queríamos, pero con el día libre nos reagrupamos. Vienen siete partidos consecutivos y cualquier descanso siempre es importante”, concluyó Gómez.
Los Tigres del Licey ahora se preparan para la próxima serie, con la esperanza de mejorar su rendimiento y volver a la senda de la victoria.