Gary Sánchez

Gary Sánchez, a fuerza de jonrones, se acerca a los 200 en las Grandes Ligas.

El receptor dominicano suma 199 cuadrangulares en su carrera y 160 de ellos llegaron mientras defendía la posición detrás del plato, una cifra que lo convierte en el líder histórico entre los catchers dominicanos.

Gary Sánchez está a un solo cuadrangular de entrar en un club reservado para los grandes bateadores dominicanos de poder.

“El Kraken” acumula 199 jonrones en las Grandes Ligas, una cifra que lo coloca entre los principales productores de vuelacercas en la historia de República Dominicana. Con el próximo, llegará a los 200, una barrera que resume una carrera marcada por el poder, los altibajos y la capacidad de levantarse una y otra vez.

Pero hay un dato que hace todavía más especial su producción: 160 de esos 199 cuadrangulares fueron conectados mientras Sánchez estaba detrás del plato.

A sus 33 años y en su duodécima temporada en las Mayores, el dominicano es el líder histórico de los receptores quisqueyanos en jonrones, por encima de nombres como Miguel Olivo y Tony Peña.

Olivo terminó su carrera con 145 vuelacercas, 129 de ellos como receptor. Peña conectó 107, con 106 mientras ocupaba la posición número dos. Welington Castillo, por su parte, se retiró con 98 cuadrangulares.

Sánchez, por tanto, no solo se acerca a una cifra redonda en su carrera, sino que ha establecido una referencia importante para toda una generación de receptores dominicanos.

Una vara cada vez más alta

Aunque en los últimos años ha perdido el papel de receptor titular indiscutible, su capacidad para sacar la pelota del parque continúa siendo una de sus principales armas.

Y detrás de él comienza a crecer una nueva generación de catchers dominicanos en las Grandes Ligas. Yainer Díaz suma 67 jonrones, Austin Wells 46, Agustín Ramírez 23 y Samuel Basallo 20.

Todos ellos tienen todavía mucho camino por recorrer, pero Sánchez ya dejó una marca difícil de ignorar.

Su carrera tampoco ha sido lineal. Los cambios de organización, las lesiones y los períodos de menor producción ofensiva han acompañado su trayectoria. Sin embargo, hay algo que se ha mantenido prácticamente intacto: el poder de su bate.

Cuando Sánchez conecta la pelota con autoridad, puede cambiar un partido en un solo swing. Esa capacidad fue la que lo convirtió en uno de los receptores más peligrosos de su generación y la que ahora lo tiene a las puertas de los 200 cuadrangulares.

Hay un nombre que podría generar confusión al hablar de los receptores dominicanos con más jonrones: Carlos Santana.

El veterano dominicano acumula 335 cuadrangulares, la mayor cantidad entre los bateadores ambidiestros de República Dominicana. Sin embargo, gran parte de esa producción llegó después de abandonar la receptoría.

Santana debutó como catcher, pero en su quinta temporada en las Grandes Ligas fue trasladado definitivamente a otras posiciones. De los 2,212 partidos que ha disputado en las Mayores, solamente 325 los jugó como receptor.

Y la diferencia también aparece en sus jonrones: apenas 43 de sus 335 cuadrangulares llegaron mientras estaba detrás del plato, entre 2010 y 2013, su última etapa como catcher.

Por eso, cuando se habla específicamente de poder ofensivo desde la receptoría, el nombre de Gary Sánchez aparece por encima del resto.

Sánchez ya tiene asegurado su lugar entre los receptores dominicanos más poderosos que han pasado por las Grandes Ligas. Ahora solo le falta un jonrón para convertir los 199 en 200.

Puede parecer simplemente una cifra redonda, pero para un jugador que ha vivido tantas etapas distintas en su carrera, alcanzar esa barrera representa mucho más.

Gary Sánchez está a un batazo de convertirse en otro dominicano con 200 jonrones en las Mayores.

Y, detrás del plato, ninguno de los suyos ha conectado más.

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