FIFA prohíbe mensajes políticos en el Mundial 2026 y podría revisar el caso de la pancarta argentina sobre las Malvinas.

La exhibición de una pancarta con el mensaje «Las Malvinas son argentinas» por parte de jugadores de la selección de Argentina, tras su victoria sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, ha reavivado el debate sobre los límites entre el deporte y la política, en un torneo cuyo reglamento prohíbe expresamente este tipo de manifestaciones.

El Reglamento del Mundial 2026 de la FIFA establece que tanto los futbolistas como los demás integrantes de las delegaciones tienen prohibido mostrar mensajes o lemas de carácter político, religioso o personal antes, durante y después de los partidos.

Así lo recoge el artículo 34 del Protocolo de Partidos, que también veta la exhibición de mensajes comerciales durante las actividades oficiales organizadas por la FIFA, incluidas conferencias de prensa, entrenamientos oficiales y la zona mixta.

Además, la normativa responsabiliza a cada federación por la conducta de los miembros de su delegación y mantiene la facultad de la Comisión Disciplinaria de la FIFA para abrir procedimientos de oficio cuando considere que se ha cometido una infracción.

El Código Disciplinario del organismo también contempla sanciones por utilizar un evento deportivo para realizar manifestaciones ajenas al ámbito deportivo. Entre las conductas sancionables figura el uso de gestos, palabras, pancartas u otros medios para transmitir mensajes de naturaleza política, ideológica, religiosa u ofensiva.

La polémica tomó fuerza después de que el Gobierno del Reino Unido solicitara una investigación por la imagen protagonizada por los jugadores argentinos al término del encuentro frente a Inglaterra. La selección albiceleste celebró el pase a la final exhibiendo una bandera con la frase «Las Malvinas son argentinas», en referencia al archipiélago cuya soberanía mantienen en disputa Argentina y el Reino Unido desde hace décadas.

El ministro británico de Ciencia, Innovación y Tecnología, Peter Kyle, calificó el gesto como «totalmente inapropiado» durante una entrevista con la BBC y expresó su confianza en que la FIFA actúe.

«La política debe mantenerse al margen del fútbol. Espero que la FIFA lleve a cabo una investigación exhaustiva», afirmó el funcionario, recordando que uno de los principios fundamentales de la Copa del Mundo es mantener la separación entre el deporte y los asuntos políticos.

Pese a las críticas, los futbolistas argentinos defendieron su decisión de mostrar la pancarta tras el triunfo por 2-1 sobre Inglaterra, una imagen que ha generado repercusión internacional y que ahora podría derivar en una revisión disciplinaria por parte del máximo organismo del fútbol mundial.

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