Es totalmente improcedente permitirle a Henry Urrutia que cuando esté en acción lo haga con una paleta en la boca. Es un peligro para su integridad física y la de cualquier otro que se involucre en una jugada con él. Las razones son obvias.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *